PROTEGE TU AUTOESTIMA Beatriz Galván, psicóloga: «Quienes te infravaloran están proyectando en ti sus propias limitaciones»

Es importante saber identificar los comentarios que provocan que dudes de tus propias capacidades para saber contestar con firmeza y no dañar tu salud mental.

Dos amigas conversando mientras toman un café. / Imagen de Freepik.

Sara Flamenco
Sara Flamenco

¿Alguna vez has ensayado una conversación frente al espejo? Es fácil encontrar las palabras adecuadas cuando nadie te responde o tiene intenciones ocultas con su forma de expresarse, pero en la vida real las conversaciones no son tan sencillas. Puedes encontrarte ante una falta de respeto , un comentario hiriente o incluso una actitud paternalista, infravalorando lo que eres o haces. No siempre es fácil reaccionar ante este tipo de situaciones, pero la psicóloga Beatriz Galván nos da las pautas necesarias para salir airoso de este tipo de conversaciones.

Y es que si no te encuentas en un estado de calma y seguridad, algo que nos puede ocurrir a todas en algún momento de nuestra vida, sentirte infravalorada puede influir «en como te ves a ti misma, en lo que piensas, en tus conductas, en tu autoestima y en cómo te relacionas con las demás personas«, según nos comenta la experta.

«Las personas que menosprecian e infravaloran, transmiten que nada de lo que dices es válido. Expresan críticas constantes, comparándose o compitiendo contigo y pueden proyectar en ti sus limitaciones y defectos como por ejemplo asegurando que tú no sabes de algo cuando realmente es él quien no conoce ese tema«, afirma Galván.

A veces, en una conversación, no identificamos exactamente que nuestro interlocutor nos está infravalorando. Nos sentimos mal, cuestionadas, dudamos de nosotras mismas y de nuestras capacidades, pero no somos capaces de ponerle nombre a esas emociones. Beatriz Galván nos da las claves para identificar cuando alguien nos está infravalorando:

Dos amigas sonriendo haciéndose un selfie mientras toman un café. / Imagen de halayalex en Freepik.

Cómo identificar que alguien nos está infravalorando

Como pasa siempre en materia de comunicación, las cosas no son tan evidentes y los comentarios que nos hieren pueden realizarse de manera sutil, de tal forma que te sientes mal, pero no sabes específicamente por qué. Vamos a darte cuatro escenarios en los que tu interlocutor te está infravalorando para que puedas ponerte en situación más fácilmente:

- Cuando con sus gestos o con sus palabras te transmite que vale más que tú o que tú vales menos: puede ser algo muy sutil como un gesto con la mano o una mueca de hastío que resta importancia a lo que estás diciendo. O directamente un comentario malintencionado que te posicione en un escalafón por debajo de él.

- Si se comunica contigo poniendo de manifiesto solo los errores que cree que cometes: no somos expertos en todo ni todo se nos va a dar bien, pero si tu interlocutor sólo es capaz de ver lo que haces mal o regular, está infravalorando tu capacidad para hacer las cosas.

- Resta valor a aquello que haces: tú le cuentas algo que has hecho de lo que estás muy orgullosa pero tu interlocutor le quita importancia, como si fuese algo fácil que todos pueden llegar a hacer en un momento dado. Este tipo de comentarios pueden hacer que dudes de tus propias capacidades.

Mujer joven sonriendo mientras conversa con un hombre. / Imagen de drobotdean en Freepik.

- Expresa que no sabes hacer las cosas, que no eres capaz, o que las haces mal o directamente te humilla: con frases como «no tienes ni idea» , ««eso que dices es una tontería» o «no te enteras», pueden lograr que no quieras aportar tus ideas o comentarios sobre algo al interiorizar que lo que dices no tiene valor.

Cómo responder a alguien que nos está infravalorando

La persona que te infravalora puede tener un perfil manipulador o narcisista, siendo el responsable de los comentarios negativos que expresa. No obstante, de ti depende el cómo manejar y afrontar lo que esa persona hace y expresa para que no dañe tu autoestima. Estos son los pasos que recomienda la psicóloga Beatriz Galván :

1. Toma contacto con lo que sientes: en primer lugar, es importante que te des permiso a ti misma para sentir molestia o enfado ante un comentario que te está dañando. A veces somos nosotras quienes menospreciamos nuestras propias emociones pensando que nuestra reacción es desproporcionada, pero todos tenemos derecho a sentirnos mal.

2. Gestiona lo que sientes: «puedes conectar con tu emoción, transitarla y regularte, de modo que puedas afrontar la situación y responder desde un lugar que te permita pensar con claridad», afirma Galván. «Es decir, la activación inicial nos ayuda a movilizarnos para afrontar la situación, no obstante, tras ello, en lugar de responder desde un estado de supervivencia e hiperactivación (lucha o huída), podemos hacerlo desde la regulación«, continúa. En palabras llanas, no respondas a la defensiva, date un tiempo para asentar tu emoción y contesta con asertividad, de forma clara pero sin agresividad.

Dos mujeres conversando en una cafetería mientras miran sus móviles. / Imagen de krakenimages.com en Freepik.

3. Exprésate y pon límites desde el principio: debes responder de forma clara y concisa poniendo tu límite , no dejar que la otra persona te avasalle. A veces nos resulta violento expresar un límite y no lo hacemos para que la otra persona no se moleste, pero eso sólo acaba dañándote a ti a nivel emocional. Si lo haces de manera tranquila y educada, no tiene por qué suponer un problema.

4. Pon límites físicos: «si esto se ha ido repitiendo en el tiempo y se trata de una relación dañina para ti, protégete, cuídate y despréndete de esa relación», aconseja Galván. Y es que, aunque nos guste pensar lo contrario, no todo el mundo tiene buenas intenciones y a veces lo mejor es alejarte de quien te está haciendo daño.

5. Busca apoyo en tu entorno: «ante estas situaciones, tanto si se dan en el entorno familiar, como laboral o de amistades, es importante el sentirte acompañada por personas con las que te sientas apoyada. El apoyo social es un amortiguador del estrés y las situaciones de malestar emocional», aconseja la experta.

6. Trabaja en tu autocuidado: aunque tu entorno pueda ayudarte a sentirte mejor, cuidar de tu salud mental depende de ti. Por eso es esencial trabajar en tu propio autocuidado alimentándonos bien, haciendo ejercicio físico, dedicando espacios a nuestro ocio, y hablándonos bien a nosotras mismas.

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