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Mónica Palomero, directora de 900 días sin Anabel: «El secuestro de Anabel Segura forma parte de la historia de España»

El de Anabel Segura es el caso de secuestro más largo de la historia de España. Por eso, no solo conmocionó al país, sino que marcó a toda una generación. Hablamos con Mónica Palomero, directora del documental 900 días sin Anabel, que se estrena en Netflix el 22 de noviembre.

La serie documental 900 días sin Anabel, de Netflix. / netflix

Ixone Díaz Landaluce
Ixone Díaz Landaluce

Aunque ya han pasado 30 años, el de Anabel Segura es uno de esos casos que permanecen inmutables en la memoria colectiva. Por muchas razones. Fue, para empezar, el secuestro más largo de la historia de España. En concreto: 900 interminables días.

Anabel Segura, tenía 22 años y había salido a correr cerca de su domicilio, en el barrio madrileño de La Moraleja, cuando un furgoneta se paró a su lado y los dos tipos que iban dentro la secuestraron. Después, llegarían las llamadas de los criminales a la familia, sus demandas millonarias, las manifestaciones por su liberación, los programas como Quién sabe dónde, de Paco Lobatón, y un terrible desenlace. Ahora, el caso llega a Netflix en forma de serie documental de tres episodios con 900 Días Sin Anabel.

«En aquella época yo solo era una adolescente. Tenía algún recuerdo vago, pero no recordaba toda la historia. A medida que me fui metiendo en el caso, empecé a recordar detalles y sensaciones: las fotos de Anabel, la sensación de miedo… Fue una historia que formó parte de nuestra vida, pero que a la vez no recordábamos del todo y, de alguna manera, forma parte de la historia de nuestro país, aunque no esté en los libros de texto», reflexiona Mónica Palomero, directora del documental.

Lo primero, cuenta la periodista, fue hablar con la familia Segura. «Les transmitimos lo que pretendíamos hacer y ellos nos dijeron que entendían el interés por el caso, pero no querían participar», reconoce. Lo siguiente era sumergirse de lleno en el caso a través de un arduo trabajo de documentación. «Como periodista, siempre abordo las historias desde los hechos: hablar con todas las fuentes posibles era fundamental: visionamos muchos archivos, rescatamos documentos, grabamos horas y horas de conversaciones con las fuentes… A partir de ahí, tomamos la decisiones sobre cómo abordarlo, cómo contarlo con la perspectiva que nos dan estos 30 años», explica la directora.

Las grabaciones del caso Anabel Segura

La principal novedad que la serie documental aporta al caso son las grabaciones de las conversaciones que los secuestradores mantuvieron con los representantes de la familia durante los casi tres años que Anabel estuvo desaparecida. Aunque se habían escuchado algunos fragmentos en programas como Quién sabe dónde, por primera vez aquella negociación ve la luz en su integridad. En total, fueron 14 llamadas telefónicas que sucedieron entre 1992 y 1995 y en las que mientras los secuestradores exigían un rescate de 150 millones de pesetas, la familia demandaba una prueba de vida.

Paco Lobatón en un instante del documental sobre el caso Anabel Segura. / netflix

«Las llamadas me impactaron muchísimo porque esta historia depende, en gran medida, de las palabras. De lo que se dice y de lo que no se dice. La vida de una persona estaba en peligro y todo el mundo tenía que tener mucho cuidado. Había una urgencia enorme por encontrarla, pero a la vez cualquier cosa podía ponerla en peligro. Las cintas ayudan a entender y contextualizarlo todo», explica Palomero.

Igual que el testimonio de muchos de los agentes de policía e investigadores que participaron en el caso. «Una de las cosas que más me conmovió fue comprobar que para todos ellos el caso había sido algo muy importante en sus vidas. En las entrevistas todos repetían la misma frase: «Anabel era alguien como de la familia». La sentían como algo propio».

El trágico desenlance que mantuvo en vilo a España

Finalmente, la colaboración ciudadana fue clave en la resolución del caso. Después de que la familia decidiera hacer públicas algunas de las grabaciones en Quién sabe dónde, un espectador del programa de Paco Lobatón reconoció la voz de uno de los secuestrados y puso a la policía sobre la pista de los responsables.

La investigación culminó con la detención, en 1995, de Emilio Muñoz Guadix y Cándido Ortiz Aón, que recibieron una condena de 43 años de prisión por el secuestro y asesinato de Anabel Segura. Después de improvisar el crimen y conducir sin rumbo ni plan durante horas, los secuestradores acabaron con la vida de la joven apenas unas horas después de haberla asaltado.

Pese al dramático desenlace del caso, para la directora era importante preservar la identidad de Anabel antes del crimen que terminó con su vida. «Tenía 22 años cuando fue secuestrada y esos 22 años cuentan: tenía sueños, expectativas, era una chica formada, estaba trabajando... Reflejar esa vertiente humana era muy importante para nosotros».

El caso también sirve para poner frente al espejo a aquella sociedad española de los años 90 y reconocer algunos avances. «Era una España muy diferente. También era una España alarmada: pocos meses antes había ocurrido el crimen de las chicas de Alcàsser, pero también el secuestro de la farmacéutica de Olot. Había mucho miedo entre los padres. Entonces, la receta era: 'Ten cuidado'. Ahora sabemos que no depende de ti, que la responsabilidad no es de las mujeres», reflexiona Mónica Palomero. La serie documental 900 días sin Anabel se estrena en Netflix el próximo 22 de noviembre.

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