Martínez-Almeida y Teresa Urquijo se casarán el próximo 6 de abril. /
José Luis Martínez-Almeida y su prometida, la joven Teresa Urquijo Moreno , protagonizarán el próximo 6 de abril una de esas bodas de la que se esperan con gran expectación. Y no solo porque él sea el primer alcalde de Madrid en contraer matrimonio durante su cargo. También porque ella, la novia, pertenece a una familia aristocrática y emparentada con la Familias Real.
Cada aparición de la pareja de novios, que celebró su pedida de mano en un acto íntimo y familiar el pasado 27 de enero, resulta todo un acontecimiento. Siempre discretos y celosos de su vida privada, su presencia pública es escasa, y se limita a alguna corrida de toros o algún evento familiar de importancia.
Este pasado fin de semana el futuro matrimonio ha podido tomar buena nota de cómo se organiza una boda por todo lo alto acudiendo al enlace de Marta Urquijo Barreiros, prima de Teresita –así se conoce familiarmente a la prometida del alcalde de Madrid– y Joaquín Marcos. Un «ensayo» que, seguro, han hecho aún mayores las ganas de que llegue su gran día para poder celebrarlo con todos sus seres queridos.
A José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo se les presenta una intensa agenda de eventos los próximos meses. Y el primero de ellos ha sido la boda de Marta Urquijo Barreiros, prima de ella, y Joaquín Marcos, celebrada este pasado fin de semana en la iglesia de Santa María de Caná, en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón. Allí se dieron cita políticos, élite empresarial y decenas de aristócratas con los apellidos de más renombre de nuestro país.
La novia es la hija mayor –tiene dos hermanas, María y Verónica– de Gonzalo Urquijo Fernández de Araoz, consejero delegado de Talgo, y Marta Barreiros Cotoner, fundadora de Aquilea, la floristería favorita de la alta sociedad. Y nieta, por tanto, de Jaime Urquijo y Chacón, caballero de la Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge, expresidente de Energía e Industrias Aragonesas y vicepresidente de Tabacalera. Y de Carmen Fernández de Araoz Marañón, nieta del célebre médico y científico Gregorio Marañón.
Nacida en 1988, Urquijo Barreiros es también bisnieta de Nicolás de Cotoner y Cotoner, fallecido en 1996 y jefe de la Casa del Rey entre 1975 y 1990. De ahí la relevante presencia en el enlace de las infantas Elena y Cristina, además de la reina Sofía y su hermana Irene de Grecia. Todas mantienen una relación muy cercana con la familia de la novia. Igual que su prima Teresa, la próxima en casarse en la familia y a la que seguirá Virginia, hermana de Marta y que celebrará su enlace en verano. Otros VIPS entre los más de 500 invitados a esta gran boda han sido Fernando Fitz-James y Sofía Palazuelo , duques de Huéscar, Jaime de Marichalar , Xandra Falcó o Esther Alcocer Koplowitz .
El enlace el pasado fin de semana tuvo lugar en la finca El Chaparral, propiedad de Marta Cotoner Barrios, abuela materna de la novia, condesa de A Coruña. La misma donde Victoria Federica , hija de la infanta Cristina y Jaime de Marichalar . celebró su puesta de largo en 2019. En el caso de la próxima «boda del año», la que protagonizarán José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo el 6 de abril, el lugar escogido para su celebración ha sido la finca Los Molinillos, propiedad de Piru Urquijo, abuela paterna de la novia y ubicada en la localidad madrileña de Navalagamella, a 50 kilómetros de la capital.
Al enlace se espera que acuda una buena representación de empresarios, aristócratas y, por supuesto, la plana mayor del Partido Popular al que pertenece el novio. Han trascendido pocos detalles, pero es posible que de los arreglos florales se encargue Aquilea, propiedad de la tía de la novia, mientras que el vestido de la novia parece que será «reciclado». Según ha trascendido, la futura esposa del alcalde de Madrid se casará con el mismo con el que contrajo matrimonio su abuela y su madre.
El taller de Cristina Navascués, una de las firmas nupciales preferidas de la alta sociedad, además de familiar lejana de Martínez-Almeida, es el escogido para ajustar y actualizar el vestido de la novia. Su futuro marido vestirá, según se ha filtrado, un chaqué en color gris marengo con chaleco mostaza obra de la sastrería Fernández Prats, ubicada en las proximidades del estadio Santiago Bernabéu de Madrid y favorita de futbolistas, empresarios y, ahora, del mismísimo alcalde de Madrid.