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Hablamos con Cathy Hackl, la experta que sabe del metaverso más que Mark Zuckerberg: qué es y cómo nos va a cambiar la vida

Es una de las futuristas tecnológicas más influyentes del mundo. Por eso, si quiere saber qué aspecto tendrá la realidad (o lo que quede de ella) dentro de una década, siga leyendo...

Retrato de Cathy Hackl. / DR

ixone díaz landaluce

Cuando en octubre de 2021 Mark Zuckerberg cambió de nombre a Facebook, presentó Meta y empezó a hablar del metaverso como si lo acabara de inventar, Cathy Hackl ya era famosa por ser la mayor experta en la materia. «Llevo hablando de él con empresas y ejecutivos desde 2017», explica en español esta norteamericana de origen costarricense.

Conocida como la «madrina del metaverso», Hackl es la CEO de Future Intelligence Group, compañía especializada en estrategias empresariales relacionadas con el metaverso, y su Chief Metaverse Officer, una nueva figura que promete convertirse en habitual en las grandes empresas.

Periodista de formación, trabajaba en producción audiovisual en medios como CNN, hasta que vivió una «experiencia transformadora». «En una conferencia usé una gafas de realidad virtual por primera vez. Me di cuenta de que aquello iba a formar parte del futuro y que era lo que quería hacer».

Así que aparcó su carrera para ser « futurista tecnológica». Primero trabajó como «evangelista de realidad virtual» en HTC Vice, la empresa que ayudó a Spielberg a rodar Ready Player One; después fichó por la compañía de realidad aumentada Magic Leap y, más tarde, recaló en Amazon. En plena pandemia dió el salto en solitario. «Mi primer cliente fue Ralph Lauren. Les ayudé a crear su estrategia de metaverso». Después vinieron otras como Clinique o Wallmart, para quienes está creando un espectáculo musical.

Qué es y qué no es el metaverso

Pero empecemos por lo básico. ¿Qué es el metaverso? «La discusión sobre su definición no me interesa. Mi misión no es definir, sino construir», responde. Una de las más utilizadas dice así: el metaverso es la convergencia de nuestras vidas físicas y virtuales, y tiene que ver con experiencias compartidas que suceden tanto en el mundo físico como en el virtual.

«Es el estadio siguiente del Internet de hoy: será 3D, pero también más inmersivo, social y persistente. Y nos rodeará a todos», precisa. Otra puntualización: «El mundo físico es parte del metaverso, la gente debe entenderlo». ¿Y qué no es el metaverso? «No es algo creado por una compañía. Necesitamos muchas empresas para desarrollarlo. Y tampoco es igual a realidad virtual. Es mucho más».

Juegos en el metaverso / Dr

Volvamos al día en el que Zuckerberg anunció Meta. «¡El teléfono echaba humo! –exclama entre risas–. Él y yo tenemos visiones muy distintas del futuro. La mía del metaverso incluye el mundo físico, creo que la suya también, pero está más enfocada a la realidad virtual. No me molestó que se apropiara del término. Es cierto que causó confusión, porque mucha gente confunde Facebook con el metaverso, pero introdujo el concepto a millones de personas mucho antes de lo que yo pensaba».

Cuando le pido que me guíe por cómo será un día en el metaverso, me remite a un artículo suyo de 2020. La lectura es inquietante y fascinante: las gafas de realidad virtual puestas nada más sonar el despertador; el desayuno con vistas a la playa o la montaña, según tu ánimo; el cepillo de dientes midiendo el sarro y hablando con el dentista; tu jefe, versión holograma, sentándose a tu lado mientras almuerzas en el parque; tu armario virtual conchabado con tu estilista basada en inteligencia artificial recomendándote looks.

Hackl matiza: «No creo que vivir con las gafas de realidad virtual todo el día sea el futuro. Las usaremos cuando queramos una experiencia muy inmersiva, pero no a todas horas». En cualquier caso, las fronteras entre realidad virtual y física se desdibujarán.

Tiene la prueba en casa: el primer concierto de sus hijos no fue en un estadio, sino en la plataforma de gaming Roblox. «Si les preguntas, dirán: «Estuve allí y vi a Lil Nas X». Para la generación Z y Alfa, lo que sucede en el mundo virtual es real. Es la nueva red social, donde se reúnen».

¿Será seguro el metaverso?

Las firmas de moda han sido las primeras en entender la oportunidad. «Me fascina que sea el sector que está empujando el metaverso. Han entendido el cambio en las audiencias jóvenes que, quizá por influencia del gaming, exploran su identidad en mundos virtuales».

Y aporta un dato impresionante: en 2021 la venta de items virtuales en el mundo del gaming (looks, armas...) superó los 100.000 millones de dólares. «El metaverso viene a cambiar la manera en la que socializamos y podría suponer entre 2,5 y 16 billones de dólares al final de la década. Es difícil que ese potencial sea ignorado por las marcas».

Hackl vaticina un gran impacto en la educación. Pero el proceso será largo. «El momento clave llegará cuando logremos conectar el mundo físico con el virtual». ¿Y cuándo ocurrirá? Como pronto, habla de una década. «El metaverso es una evolución de lo que es Internet. No todo el mundo accederá a la vez, será un proceso. Todavía hay gente que no tiene acceso a Internet. Ahora, necesitas un móvil o un ordenador, pero antes o después todo funcionará a través de gafas».

Los retos tecnológicos son innumerables. Para empezar, el hardware. «Poner una súper computadora en forma de gafas en la cara de alguien es un problema complejo y no sé cuándo se resolverá», explica. La conectividad será otro desafío y se necesitará «nivel de desarrollo gráfico y computación en la nube nunca visto».

Desfile en el metaverso / dr

Y luego está el debate ético. ¿ Será seguro el metaverso? ¿La privacidad será su talón de Aquiles? «Es una conversación incómoda, pero importante para evitar que ocurra lo que pasó con Internet. Tengo fe en que el blockchain cree un metaverso abierto en el que los usuarios seamos propietarios de nuestros datos».

Ella impulsa una comunidad de pensadores y creadores para responder a las dudas que se plantean. « Mucha gente tiene una visión distópica. No digo que vaya a ser una utopía, pero tampoco tiene que ser una distopía. Será algo a medio camino».

Algunos gurús, como Jaron Lanier, padre de la realidad virtual, han dado la voz de alarma, al creer que podría ser el fin de la humanidad como la conocemos. «Creo que se refiere a la versión de Zuckerberg. Y es una crítica válida. No estoy alineada con la visión corporativa de Silicon Valley, simplemente trabajo para construir un futuro mejor».

Parte de eso consiste también en inspirar un nuevo liderazgo. «Quiero mostrar una cara distinta de la tecnología, no la que llevamos viendo durante décadas: siempre un hombre, siempre anglosajón, siempre blanco. Quiero que la gente se sienta bienvenida en la construcción de estos nuevos mundos».

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