Una modelo con la piel bonita y luminosa. /
Siempre había sido reacia. Puede que por algo tan banal como lo que su nombre indica ( doble limpieza facial=dos pasos). ¡Cómo si no tuviéramos suficiente ya con uno! Pero tengo que admitirlo, esta rutina de belleza diaria ha sido todo un descubrimiento para mi piel. Noto mi piel más luminosa, más hidratada y sobre todo, con muchísimas menos imperfecciones, especialmente en el cuidado para los poros dilatados, los puntos negros y las rojeces.
Pero lo cierto es que esta limpieza facial es tan completa y versátil que puede adaptarse a todos los tipos de pieles, no solo a las sensibles, mixtas y reactivas como la mía. También es una combinación 10 para las pieles secas y una perfecta ayuda para el control de sebo de las pieles grasas . ¿Cómo es posible? Con ayuda del farmacéutico Eduardo Senante, fundador de la Farmacia Senante , en Zaragoza, desgranamos todos los beneficios de la doble limpieza.
«La doble limpieza facial consiste en limpiarse el rostro con dos productos: En primer lugar un limpiador de fase oleosa y en segundo lugar un limpiador de fase acuosa. El primer limpiador (el de base aceite) nos va a permitir eliminar correctamente los restos de protección solar, de maquillaje y el exceso de sebo que haya producido nuestra piel… mientras que el segundo limpiador (el de base acuosa) nos va a ayudar a eliminar el resto de suciedad soluble en agua… es decir, sudor, impurezas, células muertas, etc…», nos aclara Eduardo Senante.
¿Cómo la llevamos a cabo? «En primer lugar debemos aplicar el limpiador de base oleosa en seco sobre la piel tal cual la llevemos (con esto me refiero a que no hay que lavarla ni hacer nada previamente)... para este paso podemos utilizar un aceite o un bálsamo limpiador (para mí son las mejores opciones).
Limpiador facial en aceite Essential Cleansing Isdinceutics de Isdin. (27,99 euros). /
A continuación me mojo un poco las manos o utilizo una muselina humedecida y vuelvo a masajear el rostro (la emulsión aceitosa se convertirá en una especie de leche, de emulsión láctea) y aclaro con agua (o con una muselina humedecida otra vez)», cuenta el experto.
El agua micelar revolucionó la forma en la que nos limpiábamos el rostro, desterrando por completo a las antiguas leches desmaquillantes. Quitan rápido el maquillaje pero no solucionan del todo la limpieza facial si las usamos en solitario.
El farmacéutico no la recomienda como primer paso. «En mi opinión las aguas micelares no limpian realmente ni retiran adecuadamente tan bien como un aceite o un bálsamo de limpieza toda esa suciedad soluble en grasa que acumulamos al final del día sobre nuestra piel... además si no la aclaramos, dejamos todos los detergentes tensioactivos sobre nuestra piel… así que puestos a aclararla siempre (que sería mi recomendación cuando uséis un agua micelar)... yo prefiero utilizar un bálsamo o un aceite».
Para escoger el producto de nuestro segundo paso, Eduardo aconseja hacerlo con «un limpiador sin jabón y que no nos deje tirante ni reseca la piel después de su uso. Si esto ocurre, no significa que sea un mal limpiador de base acuosa… simplemente significa que no es un limpiador adecuado para nuestro tipo de piel y tenemos que seguir buscando uno con el que no experimentemos esa sensación después de aclararlo».
Y aquí viene otra de las dudas más frecuentes. ¿Cuántas veces al día es necesario hacer la doble limpieza facial para aprovechar todos sus beneficios? Algunos expertos defienden que tanto de día como de noche, pero a Eduardo Senante le hacemos elegir para esas perezosas que con una vez ya han conquistado la rutina.
«Personalmente para la limpieza facial de la mañana yo utilizaría simplemente un limpiador de base acuosa , porque realmente durante la noche lo único que acumulamos sobre nuestra piel es sudor, restos de células muertas, impurezas y poquita cosa más.
Sensibio Gel Moussant, gel limpiador sin jabón de Bioderma. (9,95 euros). /
Por la noche para mí sí que no es negociable la doble limpieza… es necesaria y más que recomendable, puesto que debemos eliminar correctamente de nuestra piel los productos de maquillaje, la contaminación (importantísimo eliminarla si vivimos en un ambiente urbano), los restos de protección solar y el exceso de sebo que produce nuestra piel.
Y no… desgraciadamente no existe en el mercado cosmético actual un único limpiador que nos permita eliminar todo esto de nuestra piel sin comprometer nuestra barrera cutánea… es por ello, que hasta la fecha, una limpieza profunda y respetuosa de nuestra piel por la noche es sólo posible realizando una doble limpieza», nos aclara Eduardo Senante.
Siempre que se haga con los productos adecuados (hay aceites desmaquillantes específicos para pieles grasas), el farmacéutico recomienda la doble limpieza a todas las pieles: mixtas, secas, grasas, normales... Eso sí, descarta dos situaciones. «Exceptuando cuando tenemos una piel con rosácea en brote o cuando tenemos un acné quístico; en estos casos prefiero que habléis con el especialista», aclara.
Los cambios son prácticamente visibles desde la primera aplicación, ya que se mantiene la piel libre de impurezas y restos de suciedad. «El cambio que vais a notar es espectacular, puesto que por una parte va a ayudar a mejorar el efecto de los productos que apliquemos tras ella para el cuidado de la piel. Va a permitir que penetren y actúen mejor.
Por otra parte, con la doble limpieza evitamos la congestión de los poros y el acúmulo de suciedad en los mismos, con lo cual podemos ayudar a reducir la aparición de granitos y/o imperfecciones . Es brutal lo bien que luce la piel, lo bien que actúan los productos simplemente por este añadido por la noche de la doble limpieza», sentencia Eduardo Senante.