Amancio Ortega y su hija Marta Ortega. /
En diciembre de 2017, Amancio Ortega ,que cumple hoy 87 años (lo que significa que nació el mismo día y en el mismo año que Mario Vargas Llosa ) anunció que se jubilaba y dejaba la presidencia de Inditex. El fundador de Zara empezaba una nueva vida como el principal accionista (59,2%) y el hombre más rico de España. Felizmente casado con Flora Pérez Marcote y con una hija, Marta, enfilada a la sucesión antes de los 40, su perspectiva se vislumbraba tranquila: pastorear sus beneficios y preparar a su hija para sus inminentes deberes. Nos equivocábamos, claro.
Por si el nombramiento de Marta Ortega como presidenta no ejecutiva de Inditex no fuera suficiente, con el diseño meticuloso de un Consejo de sabios que se encarguen de la gestión mayor de Zara y el resto de marcas de Inditex, Amancio Ortega le dio gas a su nueva encarnación empresarial. Ya desde 2011, cuando cesó en todas sus funciones ejecutivas en Inditex, vimos cómo aumentaban sus adquisiciones inmobiliarias. Desde 2017, su despegue como 'casero' global ha sido brutal.
La decisión de mover su actividad financiera hacia el ladrillo era, de alguna manera, inevitable. Amancio Ortega se embolsa cada año más beneficios gracias a su participación en Zara, montantes descomunales que deben encontrar un destino, ya sea en inversiones o en propiedades. Solo este año se ha embolsado 2.217 millones de euros (1.718, el año pasado) que debe reinvertir en un plazo de 12 meses para evitar pagar el impuesto de patrimonio.
A sus 87 años, Ortega ha apostado claramente por el sector inmobiliario: si en 2016 desvelaba que poseía inmuebles por valor de 6.700 millones de euros, en 2021 el monto total invertido en ladrillo llegaba a los 15.300 millones de euros. En España. Amancio Ortega posee la Torre Cepsa (obra de Norman Foster), la Torre Picasso o la tienda Apple de Barcelona. Sin embargo, sus joyas están fuera, en las ciudades globales más importantes.
Amancio Ortega se fija en los edificios más lujosos de las calles comerciales más caras del planeta, de ahí que se haya convertido en el casero de Amazon (posee su sede en Seattle). Además, el fundador de Zara adquirió por 874 millones de euros el icónico rascacielos Royal Bank Plaza de Toronto, donde tiene su sede el principal banco de Canadá. Posee, también, un rascacielos de apartamentos de lujo (500 millones de euros) en Nueva York.
Ahora mismo Ortega ha puesto un ojo en un edificio que fue sede de la BBC en Londres, donde ya tiene 3.000 millones de euros en inmuebles, entre ellos The Post, un icónico edificio de oficinas en el centro de la ciudad. Pero, además de en ladrillo, el hombre más rico de España tiene otra debilidad: el sector energético. Ha comprado participaciones en Enagás, Red Eléctrica y en su homóloga portuguesa, Redes Energética Nacionais.
El fundador de Zara, Amancio Ortega, se ha reconvertido en magnate inmobiliario, el más poderoso del mundo. /
El problemón anual de Amancio Ortega, invertir una fortuna que no parar de crecer, también se resuelve con sus actividades filantrópicas. Muchas están centradas en Galicia, su tierra natal, como el proyecto de construcción de residencias públicas para mayores, siete centros que ya están ultimándose en Santiago de Compostela, Lugo, Pontevedra y A Coruña.
Hablamos de una donación de 90 millones de euros para el erario gallego, para unos edificios diseñados por el estudio gallego Elsa Urquijo Arquitectos que contarán con un equipamiento de vanguardia y con servicios innovadores, como unidades psicogeriátricas especializadas en el alzheimer y otras demencias neurodegenerativas. Muy pronto comenzarán las obras en Vigo, Ourense y Ferrol.
El compromiso del jubilado fundador de Zara con la tierra gallega explica que el ayuntamiento de Arteixo, del PSOE, haya propuesto que el edificio del antiguo hotel del Balneario, recientemente inaugurado, pase a denominarse Centro Sociocultural Amancio Ortega. El millonario leonés puede presumir de ser el empresario más admirado de Galicia, aunque los numerosos tributos que le realizan sus paisanos no suelen contar con su presencia.
Como buen magnate contemporáneo, Amancio Ortega lleva un vida prácticamente invisible: apenas se deja ver en el complejo hípico de Casas Novas (de su propiedad, claro). Sí sabemos que le gusta pasar tiempo en el mar, pues el año pasado se compró un nuevo yate, el Project 2024, por casi 200 millones de euros que estará listo para salir del astillero el verano de 2024. Mientras, el fundador de Zara surca aguas españolas en el Valeria B.
Lo cierto es que las idas y venidas del octogenario Ortega son imposibles de detectar, no solo gracias a la intimidad que le permite embarcar en sus yates o en su jet privado, un Bombardier de lujo valorado en 45 millones de euros. Lo cierto es que el fundador de Zara pasa la mayor parte de su tiempo en el Pazo de Ancéis, en A Coruña, un complejo de 42.000 metros cuadrados que cuenta con piscina, huerto y granja con vacas y gallinas para alimentar a toda la familia.