Blanca Paloma, la representante de España en Eurovisión 2023. /
A tres días de Eurovisión , la agenda de Blanca Paloma en Liverpool es un no parar de ensayos. Pero también pruebas de vestuario, eventos paralelos al festival y el inevitable remate de los últimos detalles de su actuación. En ella apostará por el intimismo y el «menos es más» en un certamen en el que el minimalismo suele ser una excentricidad.
Y esa es precisamente su gran baza y la de EaEa, una bulería teñida de simbolismo lorquiano que quiere poner en valor el flamenco en el escaparate eurovisivo, pero que también es un homenaje íntimo a su abuela, la yaya Carmen, a la que suele referirse como «la matriarca modista, el alma de la fiesta, la artista de sobremesa familiar».
Si su puesta en escena es diferente es porque ella también lo es. Nació en Elche, pero su familia, de origen sevillano, le inculcó el amor por el flamenco mientras ella escuchaba tanto a Lola Flores como a Aretha Franklin o Elvis Presley . Aunque estudió Bellas Artes y se dedica a la Escenografía y el vestuario teatral, su paso por la escuela de flamenco Amor de Dios, donde le recomendaron formarse también como cantante, cambió todos sus planes. En poco tiempo, cantaba con grupos como De Mar a Mar o Alfakay, especializado en la fusión del flamenco y el jazz con la música magrebí.
El sábado se subirá al escenario del Liverpool Arena acompañada de tres bailarinas y dos palmeras y vestida de arquera, luciendo un pantalón de corte goyesco y un corpiño escultórico obra de Raúl Amor.
Si está nerviosa, la procesión solo va por dentro. La ganadora del Benidorm Fest transmite serenidad, seguridad en sí misma, pero también cierta ansiedad porque las horas pasen lo más rápido posible. Actuará en Eurovisión ante 200 millones de espectadores y entre los 13 primeros candidatos, el jueves de madrugada sabremos exactamente en qué puesto.
Las quinielas, que apuntan a Suecia o Finlandia como posibles ganadores, la sitúan en el Top 5. Pero ella no renuncia a nada. Ni a mejorar el tercer puesto de Chanel Terreros el año pasado ni a hacer historia para España.
Solo quedan tres días para el certamen, ¿sientes el vértigo o estás preparada?
Estoy tranquila, con muchas ganas de volver a subirme al escenario. De hecho, cada día que pasa siento que lo necesito más para comprobar que todo esto es real. Porque aunque hemos venido a cantar una canción, hay tantas cosas alrededor... Me está llegando todo el apoyo de la gente que vive Eurovisión y me hace mucha ilusión compartirlo con ellos.
¿Qué sensación te han dejado los ensayos?
Muy buena. Me he sentido como en casa. Hay tantos profesionales trabajando detrás de cada matiz, cada detalle… Estoy tranquilísima porque sé que estamos en buenas manos. Vamos a ejecutar con precisión todo lo que esté en nuestra mano, pero también vamos a intentar disfrutar, porque esta es una oportunidad única en la vida.
¿Estás siguiendo las quinielas? Algunas te dan el puesto cinco…
Es imposible aislarme de eso al cien por cien, todo mi equipo está al tanto y me informan. Pero para mí eso no es relevante. Lo que tenga que pasar, se decidirá el sábado. Pero, obviamente, que la gente haya puesto en valor la candidatura y que esté en el quinto puesto ya es un éxito para mí porque significa que la gente se ha fijado en 'Eaea' y les parece una opción. Ojalá, ojalá nos dé una sorpresa. ¿Por qué no?
Blanca Paloma durante un momento de su actuación en el Benidorm Fest. /
Blanca, ¿crees que puedes ganar Eurovisión?
Sabes qué pasa… Si no lo creo yo, ¿quién? Tengo que creer en ello. Y quiero creer. Y creo profundamente en el trabajo que hemos hecho y en todos los profesionales de mi equipo con los que hemos conseguido un resultado muy poderoso. Me siento muy representada con la puesta en escena. Es algo muy personal para mí, pero al mismo tiempo es muy universal porque cuenta una historia que va desde algo muy íntimo a algo muy poderoso. Y eso, aunque haya personas que no hablen español, se transmite desde la mirada, los gestos…
Más allá del puesto que consigas, ¿cuál te gustaría que fuera tu legado eurovisivo?
Para mí lo más importante es poder entregar un cachito de mí, de mi verdad y de mi autenticidad, a toda esa gente de tantas partes del mundo que estará viéndolo. El arte es un lenguaje para expresarse y Eurovisión es una ventana a Europa y el mundo. Me gustaría que las personas que quizá no han tenido un contacto previo con el flamenco conecte con algo diferente que, de pronto, pueda despertar su curiosidad.
Llegas a Eurovisión después de presentarte dos veces al Benidorm Fest. ¿Cómo es el sueño cuando por fin se hace realidad?
En realidad, nunca había entrado en mis planes y, a primera vista, no era un sueño. Pero cuando se me presentó la opción a través del Benidorm Fest, fui visualizando que podría ser una oportunidad para mostrar quién soy. Eso es muy valioso y lo estoy tratando de aprovechar al máximo. En los ratitos libres que tengo trato de sacar tiempo para estar conmigo misma y poder concentrarme en toda la energía que voy a necesitar.
En ARCO coincidiste con los Reyes. ¿Qué te dijo la reina Letizia?
Ay, qué locura… La vi muy conectada. Cuando se llevó la mano al pecho fue como… ¡Madre mía! La música tiene ese poder de conectar con gente de cualquier parte del mundo, sin importar las fronteras o los estratos sociales. Eso es lo que la hace tan universal y ese es el poder que tenemos los artistas y los músicos.
Al parecer, la reina es una gran eurofan, ¿te contó si seguirá el certamen en directo?
Vi que estaba muy al tanto de todo. Me habló del Benidorm fest anterior, de las Tanxugueiras y comentamos lo importante que es llevar a certámenes como este propuestas tan propias, tan identitarias, y que demuestran la diversidad de nuestro país.
El sábado, Blanca Paloma actuará entre los primeros 13 candidatos del certamen. /
¿Tienes algún ritual, alguna superstición, que vayas a cumplir antes de subirte al escenario el sábado?
Siempre llevo conmigo una bolsita con pendientes que eran de mi abuela, pero también de mi hermana, de mi madre y de otras mujeres de mi familia que me inspiran y me dan mucha energía. La voy a agitar antes de salir. Luego, justo antes de empezar a cantar, siempre miro hacia arriba e invoco a la yaya Carmen. Eso siempre me da mucho power.
¿Qué exeurovisivo te ha dado el mejor consejo?
Coincidí con Antonio Banderas en una alfombra roja y le pregunté: «¿Qué consejo me darías de aquí a Eurovisión?» Y me dijo: «Ámalo». Al principio, no lo entendí. Pero cuando empecé a reflexionar sobre ello, pensé: «¡Claro!». Este camino está lleno de luces, pero también es arduo. Por eso, cuando me tengo que levantar pronto, cuando estoy muy cansada, cuando te acuestas tarde después de un largo día de trabajo, me acuerdo y pienso: «Ámalo, abrázalo. Así todo es más fácil».