EN EL RECUERDO

Quién es Chema Prado, el gran amor de Marisa Paredes: de su flechazo en Venecia a su discreta vida en Chueca

Chema Prado compartió cuarenta años de amor con Marisa Paredes desde que los presentó Pedro Almodóvar.

Chema Prado y Marisa Paredes, en el Festival de Cannes. / GTRES

Juanra López
Juanra López

«Me gustaría que la recordaran como una extraordinaria persona y una magnífica actriz». Estas son las palabras que Chema Prado, pareja de Marisa Paredes, dijo a los periodistas que le abordaron después de la muerte de la protagonista de 'Tacones lejanos' , 'La flor de mi secreto' y 'Todo sobre mi madre'.

Según explicó el que fuera director de la Filmoteca, no se encontraba particularmente mal, fue de madrugada y muy repentino. Un fallo cardiaco se llevó a la actriz de 78 años con la que Chema Prado compartió cuatro décadas de felicidad, de amor por el cine y de una vida discreta sobre la que apenas se pronunciaron.

Marisa Paredes aportó a la pareja su hija, María Isasi , fruto de su relación con el director de cine Antonio Isasi-Isasmendi, y en ningún momento sintieron la necesidad de casarse. Tampoco había querido formalizar su relación la actriz con el padre de su hija, con quien compartió unos cuatro años.

Chema Prado está muy afectado por esta dolorosa pérdida, especialmente por lo repentino de la situación, pero le quedan maravillosos recuerdos de una mujer a la que conoció en Venecia cuando acababa de rodar 'Entre tinieblas'. Fue Chema quien le pidió a Pedro Almodóvar que se la presentara y ahí surgió un flechazo que duró para toda la vida.

Chema Prado estudió Arquitectura de Interiores, pero su pasión era el cine

Director de la Filmoteca Española durante 27 años, entre 1989 y 2916, cuando se jubiló, Chema Prado también es un consumado fotógrafo y su prestigio trascendió fronteras. No en vano fue requerido para ser jurado en diversos festivales de cine . Nacido en Rábade en 1952, con ocho años entró interno en los jesuitas de Vigo, según cuenta 'La Voz de Galicia'. Los veranos los pasaba en A Coruña con su madre y sus hermanos.

Fue en los años 70 cuando Chema Prado se trasladó a Madrid para estudiar Arquitectura de Interiores, pero sería el cine lo que acabaría llenando sus días. El séptimo arte ha colmado su vida y entre sus amigos destacan nada menos que Guillermo del Toro y John Malkovich, de cuya hija es padrino.

Chema Prado, atendiendo a los medios de comunicación tras la muerte de Marisa Paredes. / GTRES

Una de las pocas concesiones que Marisa Paredes y Chema Prado hicieron a la galería fue cuando mostraron en 2019 a la revista AD el piso que ocupaban en las emblemáticas Torres Blancas de Madrid, en la planta 21. Lo había alquilado Chema Prado y era una vivienda de unos 120 metros cuadrados donde vivieron momentos muy divertidos. Ocasionalmente pedían comida a un restaurante muy caro del edificio que les llegaba en el montaplatos.

Conservaron este piso como segunda vivienda, pero donde ellos residían era en el barrio de Chueca de Madrid. Allí les encantaba ejercer de anfitriones y servir tortillas de patatas y pimientos de padrón a sus invitados. Dicen los que les conocen que se mezclaban con la gente del barrio y que llevaban unas vidas muy sencillas.

De Chema Prado debemos destacar los numerosos reconocimientos que ha recogido a lo largo de su carrera. En noviembre de 2015 recogió en el Festival Internacional de Cine de Morelia, representando a la Filmoteca Española, el Premio Fénix por la Contribución a la Cultura Cinematográfica de Iberoamérica. Además, ha sido nombrado Chevalier des Arts et des Lettres de la República Francesa (1995), le otorgaron la Medalla de Oro de la Academia Gallega do Audiovisual (2004) y, asimismo, la Encomienda de número al Mérito Civil (2011).