Alexia de Grecia, con Pablo Urdangairn en la fiesta de la infanta Elena. /
Es muy inusual ver en público a Alexia de Grecia . Lleva ya años apartada del mundanal ruido y solo aparece muy esporádicamente en alguna celebración familiar. La excepción en esta ocasión ha sido el almuerzo celebrado en honor de su prima Elena, con motivo de su 60 cumpleaños en el restaurante Pabú, propiedad del chef Coco Montes .
Alexia no comenzó el año precisamente con buenas noticias, ya que el 10 de enero de 2022 falleció su padre, Constantino de Grecia , quien llevaba unos años delicado de salud. Le despidieron en la catedral metropolitana de Atenas, donde tuvo lugar un cónclave Borbón y Grecia. No en vano allí pudimos ver las imágenes de un fugaz saludo entre Felipe VI y Juan Carlos I, que viajó desde Abu Dabi para despedir a su cuñado con quien tenía muy buena relación.
Alexia es la menos mediática de los cinco hijos de Constantino de Grecia y Ana María de Dinamarca por decisión propia. Otro acontecimiento luctuoso en el que pudimos verla fue en el funeral por su tía, la infanta Pilar en enero de 2020. Pese a la distancia, ya que lleva muchos años viviendo en Lanzarote, los vínculos familiares siguen siendo muy fuertes.
Alexia de Grecia adora a sus primos paternos, pero si hay alguien a quien está muy unida es a la infanta Cristina, con cuya vida hay algunos paralelismos. El menos agradable es que su marido, Carlos Morales, fue investigado en 2009 por una presunta adjudicación directa del Plan General de Ordenación Urbana de Arrecife, en Lanzarote. No le ocurrió como a Urdangarin, que acabó cumpliendo condena en la prisión de Brieva, su caso fue archivado a petición de la Fiscalía por no haber pruebas suficientes.
Las raíces de la amistad de Alexia de Grecia y la infanta Cristina crecen de su experiencia conjunta en Barcelona, donde estuvieron viviendo. Nos tenemos que remontar al año olímpico, 1992, cuando vivieron las experiencias propias de la juventud. Cuando el Caso Nóos estalló, Alexia de Grecia viajó hasta Washington, donde vivían los entonces duques de Palma, o posteriormente a Suiza, donde se instalaron, para mostrarles su apoyo.
Alexia también fue una gran ayuda moral para la infanta Cristina cuando acudió al funeral por su abuelo, don Juan de Borbón, en 2018. En aquel entonces había en torno a ella un cordón sanitario con respecto a la familia real, por lo que su situación era muy delicada. El momento del comienzo de su rehabilitación pública sí llegaría en el 80 cumpleaños de la reina Sofía. Por eso posó en una significativa fotografía en la escalinata de Zarzuela, que supuso un antes y un después para ella.
La infanta Elena, en una imagen de archivo. /
Así como sus hermanos se han dejado ver en eventos de gran trascendencia social como la gran fiesta que se celebró en honor de su primo hermano Federico de Dinamarca en 2018. No tiene redes sociales, o al menos de manera pública, y no concede entrevistas. En 2017 hizo una excepción y apareció en el canal canario Lancelot. Allí explicó que no llegó a vivir con la infanta Cristina en Barcelona, que siguieron siendo grandes amigas y que cada una continuó su vida con sus respectivas familias. Asimismo, subrayó que le prestó el apoyo que cualquier otro le hubiera dado.
El motivo de dejar Barcelona para instalarse en Canarias no fue otra que la búsqueda deliberada de la privacidad, después de sentirse agobiada en la Ciudad Condal. Ella misma desvelaba que se sentía acosada por los medios de comunicación y que incluso había periodistas que removían sus cubos de basura. Se mudaron a la localidad de Yaiza en Lanzarote y consiguieron su propósito
Alexia conoció al que hoy es su marido en Barcelona en 1994. La boda llegaría cinco años más tarde en Londres y son padres de cuatro hijos, Arrieta, Ana María, Carlos y Amelia, con los que se instalaron en Lanzarote en 2003. La sobrina de los reyes Juan Carlos y Sofía lleva una vida de lo más tranquila. Mientras, su marido pone en marcha grandes proyectos que llevaban una larga temporada estancados.
Nos referimos al palacio de Congresos de Arrecife, pues el ayuntamiento ha cedido al cabildo una parcela de su propiedad para que se pueda poner en marcha, según desvelaba Vanitatis. Es un proyecto que se remonta a 2011 cuando Larsen Architects y Carlos Morales ganaron el concurso para llevarlo a cabo, según ha publicado Vanitatis. Ahora parece que por fin, superada la pandemia, que paralizó los trámites, va a ser realidad.
El único problema que tienen en el horizonte Carlos Morales y Alexia de Grecia es el chalet que ha sido denunciado por la Guardia Civil. Compraron un terreno no urbanizable en 2005 en el que construyeron la casa dos años más tarde. Una propiedad de 1.200 metros cuadrados dividida en tres plantas. La investigación había comenzado por una conversación intervenida por la UCO en 2008 que dio pie a que se abrieran las pesquisas. El caso todavía no está resuelto.