joyas con escándalo Camilla, reina consorte con corona reciclada: no se atreve a ponerse el diamante maldito Koh-i-Noor en la Coronación

Camilla rompe con la tradición y lucirá una corona «reciclada» que homenajea a la reina Isabel II y prescinde del polémico diamante Koh-i-Noor, símbolo del colonialismo británico.

Camilla Parker será coronada reina consorte de Inglaterra el 6 de mayo de 2023. / gtres

Elena Castelló
Elena Castelló

La reina consorte, Camilla , ha decidido lucir una corona sostenible y hacer un homenaje a la reina Isabel II , en la ceremonia de Coronación de Carlos III . Según ha anunciado Buckingham Palace, el 6 de mayo, Camilla llevará la corona de la reina Mary, esposa de Jorge V, y bisabuela de Carlos de Inglaterra, pero con algunas modificaciones. Sin embrgo, Kate Middleton llevará tocado porque el protocolo no el deja vestir tiara.

La tradición mandaba, hasta ahora, que cada reina consorte encargara su propia corona para la ceremonia, pero Camilla ha decidido transformar una ya existente, adaptándose a los tiempos, que piden más discreción y menos pompa.

La reina Mary encargó esta corona para su propia coronación como consorte, el 22 de junio de 1911. Más de un siglo después, Camilla ha apostado por «reciclarla» con un espíritu de «sostenibilidad», la palabra favorita de Carlos, mostrando que el nuevo monarca quiere adaptarse a los tiempos y organizar una ceremonia moderna apta para los momentos de crisis que viven los británicos.

Por qué no va a lucir la reina Camilla el polémico diamante Koh-i-Noor

Esta corona fue encargada a la joyería londinense Garrard –responsable de muchas joyas de los Windsor–, poco antes de la coronación de Jorge V y María de Teck. Está compuesta por una montura de plata, bañada en oro, y adornada con 2.200 diamantes, que se insertan en una banda circular.

La principal de estas gemas es el diamante Cullinan IV. Sobre esta banda se yerguen cuatro cruces y cuatro flores de lis. Sobre la cruz principal, que coincide con la frente, estaba engarzado el legendario y controvertido diamante Koh-i-Noor, de 105 quilates, que pasó a formar parte de la corona de la reina madre, en 1935.

La reina Isabel el día de su coronación, con la corona del Koh-i-Noor. Gtres.

Esta es la razón de que no se haya utilizado esta corona, para no despertar «los recuerdos dolorosos del pasado colonial», tal y como lo había expresado hace unos meses el Gobierno de la India. También Pakistán y Afganistán, entre otros países que fueron antiguas colonias del Reino Unido, reclaman la propiedad de la piedra. Su valor es incalculable y fue un obsequio a la reina Victoria del último emperador de los sijs, en 1855. Este diamante adornó por primera vez la corona de la reina Alejandra, consorte de Eduardo VII, sucesor de la reina Victoria.

La corona de la reina Mary tiene cuatro medios arcos desmontables, terminados en unas volutas. En la parte de arriba brilla un globo de diamantes y otra cruz sobre la cual estaba montado otro gran diamante, el Cullinam III. En 1914, todos los diamantes fueron reemplazados por piezas de cristal de roca. La reina Mary lució la diadema sin sus arcos tras la muerte de su marido, Jorge V, en 1936.

La corona de la reina Camilla, reciclada y con uno de los diamantes más grandes del mundo

Cuando subió al trono Jorge VI, padre de Isabel II, los diamantes Cullinan III, IV, V y el Koh-i-Noor fueron desmontados y regalados a la reina consorte, Isabel, la futura reina madre. Los «cullinan» III y IV se convirtieron en un broche, que pasó a formar parte de la colección personal de la reina Isabel II, y fue el Koh-i-Noor el que adornó la corona ceremonial. Es la primera vez en tres siglos que una consorte no encarga una corona personal. La única que había usado una corona ya existente fue la reina Carolina, consorte de Jorge II, que utilizó la corona de María de Módena.

La corona de la reina Mary ya ha abandonado su vitrina de la Torre de Londres, donde se exponía hasta ahora, para pasar al taller de joyería. Por deseo expreso de Camilla, los diamantes Cullinan III y IV volverán a brillar en su lugar original, mientras que el Cullinan V será engarzado en el lugar del Koh-i-Noor. Además, se desmontarán cuatro de los ocho arcos, dándole a la corona un aire espectacular, pero más discreto.

La corona «reflejará el estilo personal» de Camilla, según explica Palacio, al tiempo que rinde homenaje a la reina Isabel II, incorporando sus diamantes favoritos, y se adapta a los nuevos tiempos, donde el poder colonial es solo un recuerdo del pasado. Tocada con esta corona, Camilla estará al lado de Carlos III cuando sea «ungido, bendecido y consagrado», en una solemne ceremonia religiosa en la abadía de Westminster.

Coronación de la reina Mary y Jorge V. Gtres.

El Cullinan es el mayor diamante hallado en toda la historia. Fue encontrado en una mina de Sudáfrica, la mina Cullinan. Originalmente pesaba más de 300 quilates (600 gramos). La piedra en bruto fue un obsequio de cumpleaños para el rey Eduardo VII, que ordenó tallarla en 1906. Se obtuvieron 150 piedras talladas, que fueron bautizadas según su peso como Cullinan I, II, III, IV, V, etc. La más espectacular, la Cullinan I, está engastada en el cetro que portará Carlos III junto al orbe, en la ceremonia de coronación y la II adorna la corona del Estado Imperial.

Carlos III llevará, como manda la tradición de siglos, la corona de San Eduardo, de oro macizo y decorada con terciopelo, armiño y decenas de rubíes, amatistas, zafiros, granates, topacios y turmalinas, ya retirada de la Torre de Londres para adaptarla a las medidas del Rey. Al final de la ceremonia, Carlos III lucirá, como es preceptivo, la corona del Estado Imperial, menos pesada, que será con la que salude desde el Palacio de Buckingham.