LLEVÓ EL UNIFORME LETIZIA

El primer test de estrés de la infanta Sofía: las tres claves de su primer acto oficial en solitario de la agenda real

La infanta Sofía superó ayer su primer test de estrés en solitario en un evento oficial diseñado a su medida. Todo se monitorizó para averiguar si la hija pequeña de los reyes Felipe y Letizia puede ser un activo importante para la Corona.

La infanta Sofía se enfrentó muy nerviosa a su primer acto en solitario en representación de la Corona. / LIMITED PICTURES

Elena de los Ríos
Elena de los Ríos

Cuatro meses antes de cumplir los 18, la infanta Sofía se enfrentó a su primer test de estrés importante en lo que a sus labores de representación se refiere. Sobre el papel, la dificultad de su aparición parecía mínima, pues el acto no iba a durar mucho más de 30 minutos. Era un evento relativamente sencillo, aunque la hija de los reyes Felipe y Letizia parecía un tanto nerviosa. Finalmente todo salió a pedir de boca, pero la joven no pudo disimular el peso de la responsabilidad. Lo de ayer no fue, efectivamente, un acto oficial como los demás.

Para empezar, el evento se diseñó hasta el último milímetro para favorecer en todo momento a la infanta Sofía y que se encontrara lo más cómoda posible. De hecho, el premio que entregó, llamado 'Objetivo Patrimonio. Concurso de Fotografía Infanta Sofía' , se convocó para rejuvenecer la proyección pública del museo Galería de las Colecciones Reales, una institución que los reyes Felipe y Letizia tienen bajo su protección. Y que necesita visitantes urgentemente.

Qué mejor manera de ayudar al museo que exhibe los tesoros de la monarquía española que apoyarse en Sofía de Borbón , el miembro de la familia real con más posibilidades de conectar con los nuevos públicos. Esta es la primera clave de la presencia de la infanta Sofía en el joven museo, inaugurado en 2023 con muchas expectativas pero que no despega en número de visitantes. De hecho, su primera directora, la conservadora del Museo del Prado Letizia Ruiz, dejó el cargo en octubre.

En deferencia a la infanta y, sobre todo, a sus inexpertos 17 años, el acto se diseñó para que fuera lo más cómodo posible para ella. No se alargó ni 40 minutos y se procuró que la hija pequeña de los monarcas estuviera rodeada de mujeres, con la cara amiga de la directora de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva, como principal sostén. Como dijo ella misma al dirigir unas palabras a los asistentes:

«Gracias a todos por estar aquí, en el concurso más joven de patrimonio, en el museo más joven de nuestro país y con la persona más joven de la familia real apoyándolos y demostrando que la Corona sigue apoyando las colecciones reales y nuestro patrimonio». Es espíritu juvenil estaba asegurado. Qué pena que la escenografía y la coreografía del evento fuera, sin embargo, tan fría.

Sofía miraba nerviosa a las cámaras que la apuntaban

De los escasos 40 minutos que duró el acto, Sofía de Borbón estuvo la mayor parte de ellos sentada en un sofá de terciopelo azul no tan cómodamente: se le notaba que estaba pendiente de mantener la postura erguida, tanto que llegaba a trasmitir cierta rigidez. Evidentemente nerviosa, miraba de vez en cuando a las cámaras que la apuntaban, algo a lo que no se termina de acostumbrar a pesar de la cantidad de actos oficiales a los que ha asistido.

En apenas cinco minutos de despachó la entrega de premio, en la que la infanta Sofía solo tuvo que estrechar la mano a cinco personas y sonreír al decirles 'Enhorabuena'. No tuvo que departir con los premiados ni pronunciar ningún discurso. Tras una actuación musical breve y un posado de familia, abandonaba el lugar. Fue un acierto que luciera un traje de chaqueta blanco, ya convertido en el uniforme oficial de las mujeres de la familia Borbón.

La infanta Sofía estuvo acompañada en todo momento por la directora de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva. (FOTO: LIMITED PICTURES)

Si el evento de la agenda oficial no representaba tanta dificultad, la responsabilidad que la infanta Sofía sentía respondía, sin duda, a otras razones. Razones que, por otro lado, se escapan a su control. En realidad, esta primera aparición en solitario de Sofia de Borbón fue también la primera ocasión en la que Casa Real pudo medir el 'engagement' que logra la benjamina de Zarzuela. No es ningún secreto que la Corona necesita conectar con los jóvenes y que Sofía, por no estar tan sujeta a lo protocolario como su hermana, es la única que puede conseguirlo.

Evidentemente, a la Corona le conviene una infanta Sofía con desparpajo, soltura ante las cámaras y sentido del humor, imprescindible para remontar cierta rigidez del diseño protocolario de los actos protagonizados por la familia real. Pero incluso si adquiriera todo ello en tiempo récord, sería complicado que lograra conectar con la impaciente generación de TikTok, cuya atención se vende más cara que los diamantes.

Sofía ha sido educada para servir a la Corona

El 'engagement' es la segunda clave del test de estrés al que se sometió la infanta Sofía, educada desde niña para ocupar un lugar en la estructura institucional de representación de la Corona. Sabemos que los reyes Felipe y Letizia desean que la pequeña de los Borbón Ortiz tenga un papel relevanteen apoyo de su hermana Leonor y de la monarquía misma. Ahora bien: ¿desea ella la exposición que implica dedicar gran parte de su vida al servicio de la institución? Comprobar cómo se ha sentido en este primer acto en solitario seguro que le ayuda a decidirlo.

En principio, la trayectoria de la infanta Sofía parece destinada a repetir la historia de sus tías, las infantas Elena y Cristina: trabajo institucional hasta su boda y una carrera profesional a la sombra de su apellido. Sin duda, es una manera de asegurar un futuro. Pero si la hija pequeña de Letizia desea protagonizar su propia carrera profesional y, además, es brillante en ella, ¿tendría que seguir trabajando para la Corona? Sofía de Borbón podría ser una ciudadana como las demás. Su madre, seguro, la entendería.