Las infantas Elena y Cristina junto a Juan Valentín Urdangarin. /
Dice el refrán que «el tiempo todo lo cura». Y hasta en las mejores casas el paso del tiempo es un revulsivo para que todo se coloque en su lugar. Es lo que ha ocurrido con las infantas Elena y Cristina , hermanas del rey Felipe VI. Tras unos años apartadas de la primera escena real, han vuelto a dejarse ver en público casi como antaño.
Los distintos problemas acaecidos en la familia del rey como los divorcios de ambas o los problemas con la justicia de la infanta Cristina y su exmarido Iñaki Urdangarin , además de la cercanía de las dos hermanas con su padre autoexiliado en Arabia Saudí, relegaron a las dos hijas de los eméritos a un segundo plano.
Hoy, con todas esos imprevistos resueltos y normalizados, como los cada vez más frecuentes viajes de don Juan Carlos a España , las dos hermanas del rey vuelven a contar, según parece, con su confianza. Y la prueba es que ambas se dejan ver ya sin miedo a ser fotografiadas o al qué dirán.
Las dos hijas de don Juan Carlos y doña Sofía no han atravesado sus mejores momentos en los últimos años. Mientras su hermano el rey luchaba junto a doña Letizia por representar una monarquía moderna, transparente e impecable, las dos hermanas fueron relegadas a un segundo plano para evitar empañar la reputación del matrimonio real.
Los escándalos derivados de los divorcios de ambas (Elena de Jaime de Marichalar y Cristina de Iñaki Urdangarin), además de las polémicas con los hijos de la primera (el díscolo Froilán y la influencer Victoria Federica), sumado a los problemas judiciales por el caso Nóos del exduque de Palma hicieron que Casa Real pusiera en marcha una clara estrategia. El monarca decidió evitar a toda costa cualquier imagen junto a sus hermanas, animado según parece por doña Letizia, ejemplo también de reina con una imagen impecable.
Las infantas Elena y Cristina junto a doña Letizia. /
Y así fue como ambas infantas de apartaron de la escena pública casi por completo. Cristina, Cristina, refugiada en Ginebra tras la condena a su exmarido, lo tenía más fácil, para «desaparecer». Pero esa cancelación no evitó que las dos hermanas viajaran en varias ocasiones a visitar a su padre don Juan Carlos incluso cuando a este aún le acorralaban los problemas con la justicia. Algo que no gustó mucho en Zarzuela. Pero hoy las aguas parecen volver a su cauce y las infantas están retomando su presencia pública sin nada que esconder y con mucha alegría. Así ha sido como en esta última semana hemos conocido dos momentazos importantes para la familia del rey.
El primero ocurrió el pasado miércoles cuando la infanta Cristina acudió a la entrega de las becas 'La Caixa'. Ella es la directora del Área Internacional de la Fundación Bancaria La Caixa, pero lo cierto es que nunca había asistido a este acto. Por eso sorprendió que lo hiciera por primera vez y coincidiendo en el mismo lugar con su hermano, ya que el rey Felipe VI fue el encargado de entregar las becas a los estudiantes universitarios agraciados.
El segundo acto que ha confirmado que el monarca vuelve a contar con sus hermanas fue ayer domingo, cuando doña Elena presidió junto al alcalde de Madrid José Luis Martínez-Almeida la popular corrida de la Beneficiencia de la feria de San Isidro en la plaza de toros de Las Ventas. Este año era el primero en el que el rey se ausentaba, por lo que se entiende que la presencia de su hermana mayor ha sido premeditada.
Mucho se ha hablado en el pasado de la supuesta (mala) relación que doña Letizia mantiene con sus cuñadas a propósito de sus divorcios y escándalos varios provocados por sus exmaridos, hijos y demás «satélites». Y lo cierto es que la estrategia de la Casa Real siempre ha sido clara y contundente, y con un objetivo principal: evitar cualquier fotografía de los tres hermanos juntos, más aún si es al lado de doña Letizia. Y así ha ocurrido; hace años que no teníamos una imagen de los tres hijos de los reyes eméritos juntos, más allá de funerales de familiares como el del rey Constantino de Grecia , hermano de doña Sofía, o Fernando Gómez-Acebo, sobrino de don Juan Carlos.
Las infantas Elena y Cristina, junto a Juan Valentin Urdangarin. /
De ahí que sorprendiera tanto la instantánea del pasado miércoles en la que don Felipe y su hermana Cristina coinciden en la foto, aunque distantes. El rey estaba sentado en primera fila y doña Cristina, muy sonriente, detrás de él separados por varias butacas del salón de actos. Poco a poco doña Elena y doña Cristina parecen estar volviendo a sus quehaceres como familia del rey, algo que no se debe olvidar.
Son labores muy importantes y, como afirman las voces más expertas, al propio rey Felipe VI le interesa que sus hermanas le apoyen en labores de representación de la Casa Real cuando así sea oportuno. Los reyes no llegan a todo, como es lógico, y cuanto mayor sea la presencia de la Corona en actos de todo tipo, aunque sea a través de familiares en representación de los propios monarcas, mejor.
La pasada semana la reina Letizia estuvo en Guatemala en un viaje de cooperación y quizás por eso vimos a sus cuñadas presentes en varios actos institucionales. Cristina, como ya hemos comentado, en un evento de La Caixa y con la asistencia del rey. Elena, por su parte, también presidió el pasado jueves el acto de entrega de la XXXIII edición del 'Concurso de Pintura Infantil y Juvenil para Centros Escolares' de Patrimonio Nacional. Y ella fue además la encargada de entregar los galardones. Como vemos, son varias las pruebas que lo indican: parece ya un hecho que las infantas Elena y Cristina han sido «descanceladas». ¿Veremos pronto una foto de los tres hermanos juntos?