La reina Letizia y la princesa Leonor, bajo el sol de Palma, antes de iniciar sus vacaciones privadas. /
Cada verano, Letizia lidera las vacaciones privadas de la familia real, una costumbre iniciada por ella misma para pinchar, al menos durante unos días, la burbuja Borbón en la que viven los reyes y sus hijas. En realidad, no se trata tanto de hacer vacaciones como el común de los mortales, sino de interrumpir la vigilancia. Jamás se ha descubierto el yate, mansión, resort de lujo o isla privada elegida para su descanso. Este año ya se apunta un destino: la villa griega de Máxima de Holanda .
Veamos la teoría, porque despeja varias incógnitas y malentendidos al respecto de las vacaciones de los Borbón. Sobre todo, esa que insiste en la mala relación de Letizia con la reina Sofía, que insiste en justificar las vacaciones privadas de la familia real en un alejamiento de Palma de Mallorca como territorio controlado por la abuela. También, esa publicación que afirmó que la infanta Cristina dejaba Marivent por la vuelta de Letizia a Palma.
De confirmarse las vacaciones de Letizia y familia en Grecia, y ciertos detalles descubiertos paralelamente, ambas afirmaciones habrían de ponerse en cuarentena. Ha sido José Moreno, tuitero seguidor habitual de todo lo relacionado con Zarzuela, quien situó a la familia real en Grecia. A toda la familia real, incluida la reina Sofía , quien habría pasado unos días en territorio heleno antes de viajar a París, para sumar su granito de arena al apoyo de la familia real a los olímpicos.
De confirmarse este extremo, se produciría un giro sustancial a la narrativa alrededor de las vacaciones reales, casi siempre en clave alejarse de Marivent, como territorio bajo la influencia de la reina Sofía. Confirmaríamos que la monarca española incluye a su suegra en sus días de descanso privado. De la misma forma, Cristina no se habría marchado a toda prisa de Marivent ante el regreso de Letizia, pues la reina no ha retornado.
Moreno traza los movimientos de la familia real siguiendo una pista bien evidente: los despegues y aterrizajes del Falcon en el que se desplazan los reyes Felipe y Letizia y sus hijas. Gracias a este registro es posible situar a la familia real en Grecia desde el 8 de agosto y señalar este país como destino final del último vuelo del monarca, después de asistir a la toma de posesión del presidente de República Dominicana. Allí permanecerá hasta el 22 de agosto, cuando le toca presidir la Semana Náutica de Cádiz.
Lo que parte de una suposición fundada, pero suposición, tiene que ver con el destino concreto de vacaciones de la familia real, aunque el mismo tuitero asegura que hubo una invitación de Máxima de Holanda a la familia real española para veranear en su villa griega, en agradecimiento por el buen trato a Amalia durante su estancia en Madrid, donde cursó un año de intercambio universitario. La heredera al trono de Países Bajos decidió trasladarse a España tras recibir amenazas de la mafia.
La familia real de Países Bajos, en la playa. /
Como sabemos, Zarzuela no confirma ni desmiente nada que tenga que ver con las vacaciones privadas de la familia real. Sin embargo, entra dentro de lo posible que los reyes Felipe y Letizia hayan decidido estrechar aún más los lazos de amistad con los Orange y, sobre todo, acercar a Amalia y Leonor, futuras reinas. Recordemos que la heredera española no está en el grupo de WhatsApp que reúne a las herederas de Países Bajos, Noruega y Bélgica.
¿Dónde estarían Letizia, Felipe y sus hijas, de haber aceptado la invitación de los Orange? En la impresionante mansión en Doroufi, un pueblecito cercano a Kranidi, en el sur de Grecia, que no ha estado ajeno a la polémica. La propiedad de 4.000 metros cuadrados, adquirida por cuatro millones y medio de euros en 2012, no ha dejado de avergonzar a la familia real holandesa. Antes incluso de ocuparla, fueron denunciados por la construcción ilegal de una edificación, un puerto privado y un muelle. Se justificaron por motivos de seguridad.
No solo fueron las construcciones ilegales, que incluso se saltaron la ley de costas griega, sino la expropiación de espacio público para los mismos lugareños: la playa que da acceso a la villa de Máxima, antes de libre acceso, fue recalificada como privada. La villa de la vergüenza de los Orange en Grecia volvió a provocar polémica durante la pandemia. En un momento en el que la ciudadanía de Países Bajos tenía prohibido viajar y salir de casa, se supo que los reyes y sus hijas se había desplazado a su mansión griega, para convertir el confinamiento en vacaciones.
Aquellas vacaciones de la vergüenza en Grecia marcaron un antes y un después en las encuestas de popularidad de los Orange. Desde entonces, la familia real de Países Bajos ha tratado de recuperar sus índices de aceptación infructuosamente.
Ni la proverbial elegancia y simpatía de la reina Máxima ni la frecuente aparición de Amalia en eventos y viajes de la agenda real ha logrado reflotar la confianza en el rey Guillermo. Este pasó de un 7,7 de aprobación en 2020, antes del viaje a Doroufi, a un 6,6. Muy poco para un monarca en activo.