La princesa Magdalena de Suecia. /
Magdalena, hermana de la heredera Victoria, y su marido Chris O'Neill decidieron trasladarse a Estados Unidos para que tanto ellos como sus hijos pudieran vivir ajenos a la Familia Real. Pero tras retrasar su vuelta a Suecia en varias ocasiones , esta vez si parece definitiva. Y son muchas las dudas sobre cómo se articularán las labores institucionales de la princesa y de su esposo americano, quien nunca ha querido ser ni príncipe ni sueco.
Se acercan por tanto grandes novedades que afectan a la reorganización de las labores protocolarias de los miembros de la Corona y, especialmente, del matrimonio formado por la princesa Magdalena y su marido, financiero de profesión.
Magdalena de Suecia y Chris O'Neill se casaron el 8 de junio de 2013 en una bonita ceremonia celebrada en la capilla del Palacio Real de Estocolmo. La menor de los tres hijos de los reyes Carlos Gustavo y Silvia había conocido al financiero americano en Nueva York, ciudad a la que se trasladó tras su polémica ruptura con el abogado sueco Jonas Bergström, con quien salió durante ocho años. En la ciudad de los rascacielos encontró una nueva vida ajena al revuelo mediático que había experimentado en su propio país tras su sonada crisis sentimental.
La princesa Magdalena de Suecia con una radiante sonrisa. /
La pareja, que tiene tres hijos –Leonore, de 10 años, Nicolas de 8 y Adrienne de 6–, se acostumbró a vivir en Estado Unidos, donde O'Neill siguió trabajando como financiero gracias a que renunció a los títulos que le correspondían por su matrimonio con la princesa. Y ambos decidieron que querían establecerse lejos de Suecia y de las responsabilidades de la familia de ella.
Coincidían en querer que sus hijos crecieran en un ambiente de normalidad y libertad, muy alejado del que pensaban que vivirían si se quedaban en Suecia. Pero su reciente vuelta al país de origen de la princesa Magdalena, a donde se han trasladado desde Miami, la ciudad que ha sido su casa durante los últimos años, es un cambio de rumbo enorme.
¿Cómo actuarán a partir de ahora la pareja y sus hijos? ¿Tendrán que participar obligatoriamente en las actividades oficiales de la Familia Real? ¿Podrán seguir viviendo con cierta independencia de ella? Lo que se sabe hasta el momento es que la hermana de la heredera, al no ser un miembro en activo de la Familia Real desde que se trasladó a vivir a Estados Unidos, no adoptaría un rol institucional por su regreso a Estocolmo. Y tampoco lo haría su marido. La Casa Real sí ha confirmado que Magdalena seguirá siendo vicepresidenta de la Fundación Childhood, una de las iniciativas más importantes para su madre, la reina Silvia, en la que ambas son parte fundamental desde hace años.
La princesa Magdalena y su marido Chris O'Neill, en una imagen reciente. /
Asimismo, dejaron claro que no participaría en actos oficiales más allá de los estrictamente familiares. No podemos olvidar que fue el propio rey Carlos Gustavo de Suecia el que decidió que sus nietos, excepto Estelle y Oscar, los hijos de la heredera Victoria, no recibirían títulos ni tratamiento de Alteza Real. Esto significa que ni los hijos del príncipe Carlos Felipe y su esposa Sofía –Alexander de 8 años, Gabriel de 6 y Julian de 3–, ni los de su hermana Magdalena y Chris O'Neill reciben tratamiento especial o título nobiliario alguno.
Un gesto polémico que se une a la elección de la ciudadanía con la que que el financiero americano residirá en Suecia. O'Neill es ciudadano estadounidense, pero también tiene por derecho de nacimiento la ciudadanía británica y la alemana.
La Casa Real ya se ha adelantado a confirmar que el marido de la princesa Magdalena vivirá en Suecia como ciudadano alemán y no como sueco, como es deseo del financiero. Y aún se desconoce si podrá seguir ejerciendo su profesión libremente o si, a pesar de no ostentar título ni rol activo en la Familia Real, tendrá que cumplir con algún tipo de labor de representación.