El rey Juan Carlos y don Juan de Borbón en una imagen de 1957. /
En 1946, don Juan de Borbón y doña María de las Mercedes, los abuelos del rey Felipe, llegaban a su exilio en Estoril procedentes de la ciudad suiza de Lausana. Su primera parada fue el hotel Palacio el 20 de enero de 1946, donde fueron recibidos por un grupo de nobles españoles fieles a la corona. Posteriormente, la familia se instaló en Villa Papoila, luego en Villa Bel Ver y finalmente, en 1949, en Villa Giralda, una construcción de tres plantas, de 700 m2 rodeada de un enorme jardín.
El nombre de esa última propiedad en Estoril (Portugal) sería con el que bautizarían también a su histórica residencia en la exclusiva zona de Puerta de Hierro, en Madrid, a la que se trasladaron en 1987 y que hoy es tan solo un recuerdo. En la mansión residieron los condes de Barcelona hasta su muerte. En 2002 fue vendida por los herederos del rey emérito y sus hermanas, las infantas doña Pilar y doña Margarita, y fue derribada en 2017 para levantar un lujoso proyecto.
El objetivo de don Juan durante sus 79 años de vida fue preservar el trono de España y finalmente aceptar que el rey sería su hijo y no él, una renuncia que le supuso un gran sacrificio . Toda su vida se debatió entre ese drama personal y sus sentimientos como padre. El enfrentamiento entre padre e hijo por sus derechos dinásticos duró años, pero fue precisamente en Villa Giralda donde ambos limaron asperezas y firmaron por fin la paz.
No solo el emérito conserva un gran recuerdo de esta casa. Según publicó el 'ABC', el propio rey Felipe decidió decorar el Nuevo Pabellón, su residencia cercana al Palacio de la Zarzuela, con la mesa, las sillas y los aparadores del comedor utilizados por sus abuelos desde los tiempos del exilio. Primero, en la casa de Estoril y después en la residencia de Puerta de Hierro.
El rey Felipe en la entrada de Villa Giralda. /
Los condes de Barcelona aterrizaron en esta residencia en la capital tras pasar un breve periodo en una finca cercana de la misma urbanización. El inmueble estaba formado por dos edificios. Uno principal, de 825 m2 repartidos en tres plantas formadas por planta baja, semisótano y un piso abuhardillado donde estaban las habitaciones; y otro más pequeño de apenas 50 m2 y una sola altura. La casa se situaba sobre una gran parcela de 4.229 m2.
La ecléctica decoración de Villa Giralda en Estoril. /
El diseño de interiores corrió a cargo de la propia doña María de las Mercedes , que llenó su hogar con objetos de gran valor tanto artístico como sentimental. Entre ellos, el diario 'El Mundo' cita «los maceteros de la Compañía de Indias con el escudo de armas de Francia, regalo de su madre, princesa de Orleans, la campana del velero Giralda de Alfonso XIII o los azulejos decorando su fachada rosada traídos del exilio en Estoril».
Aunque fue en Villa Giralda donde sus dueños vivieron su etapa más plácida, una vez restaurada la monarquía en nuestro país, la mansión fue testigo también de momentos trágicos para la familia. Desde la muerte de la infanta María Cristina de Borbón y Battemberg en 1996 al diagnóstico de cáncer de laringe del conde de Barcelona, que le causaría la muerte el 1 de abril de 1993 en la Clínica Universitaria de Navarra de Pamplona.
Una imagen del exterior de Villa Giralda en Madrid /
El hogar de los padres del rey emérito se ha transformado ahora en la promoción Guisando 25, anunciada por la promotora Knight & Frank como «cuatro viviendas exclusivas de la colonia de Puerta de Hierro, una de las zonas prime de Madrid». El arquitecto De la Puerta fue el responsable del proyecto, mientras que el interiorismo corrió a cargo de Raúl Martins.
Los nuevos chalets donde se levantaba Villa Giralda. /
Ubicadas muy cerca de donde viven Isabel Preysler o la infanta doña Pilar, estas cuatro viviendas independientes unifamiliares de lujo cuentan con más de 1.000 m2 de jardín y piscina particular, y salieron a la venta en un precio que rondó los tres millones de euros cada una.
Estos chalets, de 660 m2 de superficie, constan de cinco dormitorios en suite, en los que predomina el mármol y a los que no les falta detalle, como la climatización por suelo radiante. Con un diseño moderno, todas han sido totalmente customizadas con el máximo nivel de calidades, incluyendo en todos los casos gimnasio privado. Literalmente, para vivir como un rey.