El chocolate negro te ayuda a perder peso. /
Si estás tratando de perder peso, sin duda te habrán dicho que te mantengas alejada del chocolate. Bueno, esto puede ser solo un buen consejo a medias. Porque en su versión más negra, el chocolate tiene beneficios tan singulares como ayudar a perder peso, estabilizar el azúcar en la sangre, controlar el apetito y reducir los antojos. También tiende a mejorar tu estado de ánimo, frenando su deseo de consumir alimentos reconfortantes que no necesitas.
El chocolate amargo de buena calidad brinda una poquito de los mismos beneficios saludables que la mayoría de los vegetales de hojas verdes. Cuando se disfruta en pequeñas cantidades, premisa fundamental, el chocolate negro puede ayudar a bajar la presión arterial, aumentar la circulación y prevenir la arteriosclerosis, todos aspectos muy importantes si se tienen problemas con el peso.
Por otra parte, debes saber que el chocolate negro está cargado de flavonoides, que ayudan a reducir la resistencia a la insulina y previenen los picos en los niveles de azúcar en la sangre, lo que lo suele significar que te ayuda a evitar comer en exceso.
Un estudio realizado en la Universidad Queen Margaret reveló resultados curiosos sobre cómo el chocolate negro afecta el metabolismo de las grasas y los carbohidratos. El chocolate negro tiene un impacto impresionante en la forma en que el cuerpo sintetiza los ácidos grasos, lo que reduce la digestión y la absorción de grasas y carbohidratos.
Como resultado de lo anteriormente expuesto, la persona que come chocolate experimenta una sensación de saciedad. El truco está en elegir el tipo correcto de chocolate. Y más concretamente, la elección estaría en el chocolate negro que contiene al menos un 70 por ciento de cacao.
Tres hormonas (insulina, grelina y leptina) controlan el apetito. La insulina vigila la transferencia de azúcar del torrente sanguíneo a las células de su cuerpo. La grelina se produce para aumentar el apetito, mientras que la leptina tiene el efecto contrario. Las personas resistentes a la insulina pierden la capacidad de sentirse llenas.
Los carbohidratos azucarados pueden ayudarte a sentirte bien y relajada, aunque no en situación de alerta ni concentrada. Los polifenoles del chocolate amargo tienen un efecto profundo en tu sensación de bienestar. Cuando te sientes bien, tiendes a comer menos para buscar un respiro.
Por ejemplo, un estudio clínico realizado por la Universidad de Swinburne, en Australia, demostró cómo los polifenoles del chocolate amargo aumentan la calma y la sensación de satisfacción en quienes consumen chocolate amargo durante 30 días.
El chocolate negro contiene anandamida, un tipo de lípido conocido como «el químico de la felicidad». Este químico no permanece por mucho tiempo porque se descompone fácilmente. El chocolate amargo, sin embargo, contiene sustancias químicas que inhiben la descomposición de este lípido, brindándote una sensación duradera de paz y bienestar.
Obviamente, la sabrosa indulgencia tiene un precio. Una onza de chocolate negro que contiene un 60 por ciento o más de cacao equivale a 170 calorías. Para aprovechar al máximo los beneficios del chocolate amargo, no cabe otra que comerlo con gran moderación. De dos a tres veces por semana debería ser suficiente.
El chocolate negro contiene grasas saturadas. No todas las grasas saturadas son malas y las grasas buenas son necesarias cuando se trata de perder peso. El chocolate negro contiene tres tipos de grasas: ácido oleico, ácido esteárico y ácido palmítico. El ácido oleico es una grasa monoinsaturada que reduce el colesterol. El ácido esteárico, cuando se metaboliza, se convierte en ácido oleico. Se ha demostrado que el ácido palmítico eleva los niveles de colesterol; sin embargo, cuando se combina con ácido oleico y esteárico, los efectos generales sobre el colesterol son irrelevantes.