Ensalada con espinacas, tomate, queso feta, lechuga y piñones. /
Mantener una alimentación equilibrada es esencial para conseguir perder peso. Para ello no te vendrá mal consumir ciertos superalimentos, como el jengibre , pero no hace falta cambiar demasiado tu forma de cocinar para lograrlo, ya que hay alimentos muy comunes que, por su valor nutricional, se convierten en un gran aliado para tu proceso de adelgazamiento. Este es el caso de las espinacas.
Las espinacas están consideradas como un superalimento porque está cargado de nutrientes pero es que además, es muy bajo en calorías . Pero consumirlas no sólo te ayudará a adelgazar, sino que también beneficia a la salud de la piel, los huesos y el cabello, ya que son una gran fuente de hierro, proteínas, minerales y vitaminas beneficiosas para el organismo en general.
Los expertos recomiendan incluirla lo máximo posible en tu dieta, lo que significa que, si puedes consumirla a diario, mejor que mejor. No siempre es fácil introducirla en nuestros platos, pero siempre puedes consumirla en forma de zumos verdes a la hora de la merienda o el almuerzo, suficiente para consumir tu ración diaria y no tener la sensación de que estás comiendo siempre lo mismo.
Hojas de espinacas frescas. /
Las verduras de hoja verde en general y las espinacas en particular tienen una gran cantidad de fibra , sobre todo soluble, que es muy beneficiosa para acelerar el tránsito intestinal. Pero también contiene fibra insoluble, que ayuda a reducir la grasa abdominal y fortalecer el buen funcionamiento del sistema digestivo.
Otra de sus ventajas que te ayudan a bajar de peso es que se trata de un alimento muy saciante. Esta cualidad la convierte en un gran alimento para incluirlo en tu dieta para perder peso, ya que te ayuda a controlar la sensación de hambre, por lo que el aporte calórico de tu dieta se reduce.
La espinaca es un alimento extremadamente bajo en calorías gracias a su alto contenido en agua y su índice de fibra, que mejora la digestión y la absorción de los alimentos. Según los expertos, por cada 100 gramos de espinacas, sólo consumirás unas 26 calorías.
Ensalada saludable con espinacas. /
Las espinacas contienen antioxidantes que nos ayudan a fortalecer los músculos al nutrirlos con sangre rica en oxígeno y adecuados minerales que garantizan su resistencia. Por sí sola no tonificará tu musculatura, eso debes tenerlo claro, pero potenciará los beneficios de una correcta rutina de entrenamiento.
Las espinacas son una gran fuente de nutrientes que reducen la inflamación y aceleran la recuperación del organismo. Además de la vitamina E, las verduras son una gran fuente de compuestos antiinflamatorios, vitaminas del grupo B y ácidos grasos omega-3.
Al contener yodo, las espinacas ayudan al funcionamiento de la glándula tiroides, encargada de regular nuestro metabolismo . Llamamos metabolismo al proceso mediante el cual nuestro cuerpo transforma los alimentos que consumimos en energía. Al acelerarlo, nuestro organismo consume la energía más rápidamente, por lo que se acumula menos grasa en el cuerpo.
Crema de espinacas y guisantes. /
2 tazas de espinacas
1 taza de guisantes
1 patata pequeña
1 cebolla
Sal
Lava y pesa la patata y pártela en trozos pequeños. Corta también la cebolla y ponlo todo en una cazuela grande. Añade las espinacas lavadas y los guisantes con la cantidad de sal deseada.
Pon agua al fuego y, cuando rompa a hervir, deja que se cocine lentamente durante 25 minutos.
Retira un poco de agua para elegir la textura deseada en tu crema y bate los ingredientes hasta lograr una crema homogénea.
Zumo verde de espinacas, manzana y pepino. /
1 taza de espinacas
1 pepino
1 manzana verde
Agua
Pela el pepino, córtalo en rodajas y ponlas en el vaso de la batidora.
Lava la manzana, quítale el corazón y pártela en trozos manteniendo la piel.
Añade las espinacas y un poco de agua.
Bate todo durante 1 minuto hasta que no quede ningún grumo.
Garbanzos con espinacas. /
400 gramos de garbanzos
300 gramos de espinacas
1 cebolla
3 dientes de ajo
3 cucharadas de salsa de tomate
1 cucharadita de postre de pimentón dulce
1 hoja de laurel
Sal
Pon a remojo los garbanzos desde la noche anterior en agua templada con una cucharadita de sal y escúrrelos antes de cocinarlos.
Pica fino la cebolla y los dientes de ajo. Rehógalos 5 minutos en una olla con un poco de aceite de oliva. Añade el pimentón dulce, la salsa de tomate y la hoja de laurel. Remueve unos segundos.
Agrega un litro de agua a la olla y espera a que hierva para incorporar los garbanzos. Añade un poco de sal, tapa, y deja que se cocine lentamente, hirviendo a fuego medio durante 1 hora y media aproximadamente, hasta que los garbanzos estén tiernos.
Cuando la cocción de los garbanzos esté a 15 minutos de acabar, cocina las espinacas en una sartén aparte. Pon unas gotas de aceite de oliva y simplemente deja que se ablanden.
Incorpora las espinacas al guiso de garbanzos y deja que cueza todo junto durante 5 minutos más. Antes de servir, comprueba el punto de sal y rectifica si fuera necesario.