FITNESS EN VERANO Caminar por la playa adelgaza: todos los beneficios para la salud (y consejos para hacerlo mejor)

Según un estudio de la universidad de Berkeley, andar sobre la arena quema hasta un 50% más de calorías que hacerlo sobre el asfalto.

Mujer caminando en la orilla del mar. / Imagen de Freepik.

Sara Flamenco
Sara Flamenco

La playa no es sólo tostarse al sol y bañarte en el mar. También puedes practicar muchos deportes o sólo salir a caminar por la orilla o correr sobre la arena . Puede que no concibas tus vacaciones como el momento ideal para hacer deporte, pero sólo andar por la arena puede tener efectos muy beneficiosos para tu salud.

Según varios estudios que detallaremos más adelante, andar por la arena supone un mayor gasto calórico que hacerlo sobre el asfalto, algo que puedes hacer habitualmente en tu día a día. No lo entiendas como un deporte, plantéatelo sólo como una forma agradable de pasar un rato, disfrutando del sol y la brisa marina mientras das un paseo.

Los beneficios de caminar sobre la arena de la playa

El simple hecho de caminar ya es un ejercicio para el cuerpo, aunque se trata de un ejercicio suave con una capacidad de quema de calorías menor que otras más intensas. Caminar aproximadamente un kilómetro y medio le supone al organismo, de media, quemar unas 100 calorías, además de fortalecer el vientre y las piernas, lo que puede verse incrementado si cambias el asfalto por la arena de la playa. Estos son sus beneficios específicos:

Mujer con vestido blanco y gorro de paja andando por la orilla del mar. / Imagen de rawpixel.com en Freepik.

1. Quemas más calorías: según un estudio de la universidad de Berkeley, caminar sobre la arena hace que el cuerpo consuma hasta un 50% más de calorías. Además, al tratarse de una superficie irregular, en cada zancada hay una mayor implicación de fibras musculares y músculos estabilizadores, por lo que hay un mayor gasto energético.

2. No tiene impacto: cuando corremos, exponemos a nuestro cuerpo a un impacto contra el suelo al aterrizar después de cada zancada, lo que puede ser perjudicial para personas que sufran sobrepeso, tengan problemas de articulaciones o ya hayan superado los 50. Al andar o correr sobre la arena, que actúa como amortiguador, se reduce el impacto.

3. Es bueno para la circulación: la presión de la arena sobre la planta del pie es diferente en cada pisada y se adapta a la forma del pie, estimulando la circulación de forma mucho más efectiva que caminar sobre una superficie plana y regular, siendo así un gran aliado contra los problemas vasculares.

4. Reduce el estrés: según aseguran los expertos de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), caminar sobre la arena de la playa que nos ayuda a liberar el estrés, la ansiedad o cualquier tensión que tengamos acumulada. Resulta una actividad relajante y muy agradable, que ayuda a reducir los niveles de ansiedad y estrés, mejorando sustancialmente la calidad de vida y el humor, lo que ayuda a mantener un metabolismo activo que queme más grasas.

Beneficios de caminar descalzo por la arena

Mujer caminando descalza por la orilla del mar con un gorro de paja en la mano. / Imagen de Freepik.

Andar descalzo es muy beneficioso para nuestra salud, tanto si es por la playa, como si lo hacemos en medio de un bosque o incluso por casa. Por eso, los expertos indican que aprovechemos el verano y el calor para andar descalzos, y si es por la playa, mejor que mejor.

Según el Dr. Gutiérrez, Director Médico de Actiage, un método que incluye un asesoramiento médico dirigido a personas mayores de 40 años, diseñado para aumentar sus años de vida y optimizar su salud: «estos beneficios se ven aumentados si caminamos descalzos en medio de la naturaleza, practicando lo que se conoce como earthing o grounding, que implica caminar o estar en contacto directo con la tierra, arena, césped u otras superficies naturales sin usar calzado«.

Esta práctica se ha puesto muy de moda en los últimos años ya que ofrece muchos beneficios a nuestra salud:

- Reduce la inflamación: nuestro planeta tiene una carga eléctrica y, al entrar en contacto con su superficie, permite que los electrones libres de la superficie de la Tierra se propaguen por todo el cuerpo, donde pueden tener efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Esta entrada de electrones libres refuerza nuestro sistema inmunológico, por lo que reduce la inflamación aguda y crónica de manera rápida, reduciendo el dolor y el estrés oxidativo, lo que mejora nuestra salud y nos ayuda a vivir más.

- Reduce el estrés y la ansiedad: esto se produce porque andar descalzo dismminuye los niveles de la hormona del estrés, el cortisol, y normaliza el sistema nervioso autónomo. Estar en contacto con la naturaleza nos relaja y nos proporciona bienestar.

- Nos ayuda a dormir mejor: esto ocurre porque provoca cambios cuantificables en los niveles de secreción de cortisol diurnos, equilibrando nuestro ritmo circadiano y mejorando el sueño.

- Mejora la salud de nuestros pies: al evitar la presión que suele provocar el calzado y la humedad que se genera en el pie, reduce el riesgo de problemas como hongos, uñas encarnadas, fascitis plantar, etc.

- Mejora la circulación sanguínea: esto ocurre porque estimula los receptores en la piel, lo que nos ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y otros problemas relacionados con una mala circulación sanguínea.

- Fortalece los músculos y mejora el equilibro y la coordinación: andar descalzo fortalece los músculos y huesos de los pies, las piernas y la espalda, ayudándonos a reducir dolores musculares y la tensión muscular.

¿Y si quieres correr descalza por la playa?

Mujer practicando running en la playa. / Imagen de lookstudio en Freepik.

Practicar running sobre la arena de la playa tiene tantas ventajas como inconvenientes. Como explica Sara Álvarez, co-fundadora y creadora de la metodología Reto48, «cada tipo de superficie es un mundo y siempre hay que adaptarse a ella de la mejor manera». Por eso, si estás pensando en correr por la arena y quieres hacerlo descalza, atenta a estos consejos de la experta:

1. Por la arena, mejor con zapatillas

Como explica la experta, «se trata de una superficie inestable en la que puede haber hoyos o piedras y resulta más fácil torcerse un tobillo si no vamos concentrados en el camino. Recomiendo correr con zapatillas ya que ofrecen mayor sujeción y reducen las posibilidades de clavarte algo en el pie«.

2. Busca la arena más dura y plana

Lo ideal es correr por la superficie más plana y situarse en la orilla, pero en la parte final de la zona que aún está húmeda, evitando justo la parte más cercana al agua. donde hay más peligro de pisar las hondonadas que se forman como consecuencia de las subidas y bajadas de la marea.

3. Reduce tus expectativas

«No puedes seguir el mismo ritmo o aguantar el mismo tiempo de carrera que cuando entrenas sobre el asfalto. Basta simplemente caminar para comprobar que el esfuerzo que se hace es mayor debido al hundimiento de los pies. No te obsesiones con las marcas y disfruta de las vistas y la brisa marina«, advierte la experta.

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