atraco en barcelona

Asalto al Banco Central: la historia real detrás de la nueva miniserie de Netflix

Miguel Herrán, María Pedraza y Hovik Keuchkerian protagonizan esta producción basada en un hecho real acontecido en 1981, unos meses después del 23-F.

María Pedraza como Maider en una imagen del primer episodio de Asalto al banco central. / netflix

Aloña Fdez. Larrechi
Aloña Fdez. Larrechi

Entre los estrenos de series de noviembre que más ganas tenemos de ver está Asalto al Banco Central, la nueva miniserie de Netflix basada en hechos reales y en el libro homónimo que Mar Padilla publicó en la editorial Libros del KO en febrero de 2023. Una historia en torno a la que, todavía hoy, se siguen formulando preguntas sobre las verdaderas motivaciones que llevaron a los 11 asaltantes a entrar armados, y pegando tiros, en el Banco Central de Barcelona.

Eran las 9 y diez de la mañana del 23 de mayo de 1981 cuando la rutina de los más de doscientos empleados de la entidad bancaria se vio interrumpida. Por aquel entonces, en España se respiraba un ambiente tenso en el que se mezclaban los efectos del golpe de estado fallido que el coronel Tejero llevó a cabo tres meses antes, una situación económica crítica para muchas familias y empresas, la fragilidad de los primeros años de la Transición y la heroína ganando terreno entre los jóvenes día a día.

37 horas de secuestro que sumieron en la incertidumbre a un país que hacía equilibrios para sobrevivir a una rutina cargada de tensiones y en la que cualquier hecho podía incrementar el desasosiego reinante. Así se fraguó la historia real detrás de la nueva miniserie de Netflix que ya podemos ver en la plataforma.

La banda de Juan José Martínez Gómez

El secuestro con más rehenes de la historia de España se urdió, tal y como cuenta Mar Padilla en su libro, en el bar Emilio. Un negocio que, por aquel entonces, era lugar de encuentro de los vecinos de la Barceloneta, pero también de anarquistas, conspiradores y buscavidas. En estas dos «profesiones» encajaba José Juan Martínez Gómez, el personaje al que Miguel Herrán interpreta en la miniserie de Netflix y cabecilla del atraco, que empezó a maquinar el golpe 3 años antes, cuando salió de la cárcel de Carabanchel.

Miguel Herrán como José Juan Martínez Gomez, el cabecilla del atraco al Banco Central. / netflix

Fue en la Ciudad Condal donde Martínez Gómez formó su grupo de acólitos, entre los que se encontraban sus dos cuñados Valenzuela, y otros tres hombres, a algunos de los cuales conoció en prisión. El resto de la banda que asaltó el Banco Central los encontraron entre los habituales al bar, conocidos y desempleados de su entorno que pensaban más en lo que sacarían de un golpe exitoso que en lo que pasaría si el plan que les proponía el cabecilla fracasaba.

En realidad el golpe del 23 de mayo tenía que haberse llevado a cabo una semana antes, pero uno de los componentes de la banda se echó atrás en el último momento y tuvieron que posponerlo. Según recogieron los periódicos de la época, la fecha la eligió el propio Martínez Gómez cuando se dio cuenta que faltaban pocos días para que se cumpliesen los tres meses del golpe de Tejero.

La noche anterior al atraco, en un restaurante del Ensanche barcelonés, la banda se reunió para cenar y se puso una suculenta cifra sobre la mesa: 90 millones de pesetas (más de medio millón de euros) para cada uno de los asaltantes.

Una nota, una pared de granito y los bolsillos vacíos

La banda salió del Banco Central sin una peseta más de las que tenía cuando entró y José Juan pasó casi 16 años en la cárcel por el atraco. Poco después de que comenzase el asalto, la Policía encontró una nota en una cabina telefónica en la que los asaltantes exigían la liberación del teniente coronel Antonio Tejero y tres militares más, todos ellos en prisión por su implicación en el intento del golpe de Estado. Si no cumplían su demanda, los asaltantes volarían el edificio con los rehenes dentro. Y el atraco se convirtió en una crisis política.

Uno de los atracadores que participó en el asalto al Banco Central, con pasamontañas, parapetado detrás de un secuestrado, en una imahen del 23 de mayo de 1981. / archivo abc

Calvo Sotelo convocó entonces un gabinete de crisis y hubo quien encontró nexos entre el atraco y el golpe de estado, pero todo era fruto de cierta psicosis alimentada por la tensión en la que se vivía. Mientras, los GEO llegaban a Barcelona y se instalaban en la plaza frente al Banco Central junto a periodistas, curiosos y fotógrafos.

Llegaba la noche y en el interior los planes se habían venido abajo, porque el túnel por el que pretendían salir de la sucursal era imposible de llevar a cabo por culpa de una pared de granito con la que no contaban. Pero todavía hubo que esperar 24 horas más para que el fallido atraco llegase a su desenlace.

Miguel Herrán, en el centro, en una secuencia del tercer episodio de Asalto al Banco central, donde interpreta a José Juan Martínez Gómez, el cabecilla del atraco. / netflix

A pesar de que son numerosos los indicios que señalan que ni siquiera Tejero tenía conocimiento de la petición de Martínez Gómez, cuatro décadas después todavía se especula con si la petición de la liberación fue una idea de última hora del cabecilla o algo más.

Porque él, desde que salió de la cárcel, no se ha cansado de contar a todo aquel que quisiera escucharle que en realidad su asalto al Banco Central era una distracción para robar la caja 156, en la que había un maletín con documentos relacionados con el 23-F que revelaban la trama civil y militar del golpe y comprometían la seguridad y la estabilidad del país. Una misión encargada, según Martínez Gómez, por los mismísimos Servicios Secretos.