Manuel Díaz El Cordobés fue la gran estrella del toreo popular en los 60 y los 70, pero tuvo una vida sentimental desastrosa, con tres hijos fuera del matrimonio que no quiso reconocer. Uno de ellos es su sucesor, Manuel Díaz El Cordobés. /
Ha sido la relación padre-hijo que ha mantenido en vilo a varias generaciones de españoles, pasmados ante una historia que no podría haberse inventado ni el mejor guionista de Netflix. Manuel Benítez el Cordobés , el torero que pasó de la pobreza a la gloria en los años 60, el diestro que viajaba en jet privado y tenía un Rolls Royce con apenas 30, se lo permitió todo menos un hijo ilegítimo. Durante más de medio siglo ha negado a Manuel Díaz. ¿Dará marcha atrás a su rechazo en 2023?
Las pistas que apuntan a una reconciliación pública entre el torero de Palma del Río y su hijo, Manuel Díaz, están en Instagram. Este ha comenzado el año publicando en su perfil un vídeo de su padre toreando una becerra en la finca del ganadero Ramón Sánchez, en Almodóvar del Río. No se etiqueta la autoría del clip, por eso se ha especulado con que sea el mismo Manuel Jr. quien graba. Además, comenta: «Mi padre toreando con 86 años. Orgulloso de ser hijo tuyo».
¿Se habrían encontrado por fin padre e hijo? ¿Habrán compartido de una vez por todas el mismo espacio físico? Difícil sostenerlo, ya que jamás ha trascendido testimonio de una reunión entre ambos (aunque sí se ha rumoreado). Sí es una realidad que, en los últimos tiempos, padre e hijo se han dedicado comentarios que buscar acelerar un abrazo postergado ya demasiado tiempo. Fue en marzo de 2022 cuando el Manuel Benítez, el V Faraón, se mostró dispuesto a, por lo menos, hablar por teléfono.
«Todo llegará. Yo le he dado mi teléfono, que me llame cuando quiera», anunció Manuel Benítez El Cordobés ante el pasmo de casi todos. «Yo le tengo mucho cariño e intentaré mantener una conversación con él poquito a poco. Ya nos veremos», insistió. Fue un paso de gigante para un hombre, un torero de los de antes, que tuvo que doblegarse por lo legal pero jamás quiso hacerlo en lo afectivo. Poco antes le habían operado del corazón.
«Estoy tranquilo, estoy feliz, haciendo las cosas con calma» confesaba entonces Manuel Díaz, quien no escondía que se había producido «un acercamiento muy importante», aunque insistía en su deseo de que «vaya todo con calma y que no se estropee». Su padre se mostraba, lo sigue haciendo, huidizo. «Creo que son momentos para echarle cabeza a las cosas porque ahora sí que de verdad creo que la vida nos está dando una oportunidad muy bonita», explicaba, esperanzado, en 2022.
Lo cierto es que Manuel Díaz El Cordobés se ha hecho eco de un vídeo difundido por un amigo común y, probablemente, haya querido publicarlo para mostrarle una vez más a su padre su deseo de una aproximación pública, definitiva y duradera. Como le dicen en los comentarios famosos como Fiona Ferrer o Carla Hinojosa, no se puede hacer más por recuperar una relación que empezó mal, transcurrió peor y se rompió definitivamente en los juzgados.
Desde 2017, Manuel Díaz mantiene una relación de amistad con su hermano pequeño, Julio, también torero. Este tampoco se habla con su padre, Manuel Benítez, desde 2016, cuando se divorció de su madre, Martina Fraysse. /
La vida sentimental de El Cordobés queda como testigo de una época en la que muchos hombres se desentendían de todo aquello que no sucediera bajo el paraguas del matrimonio. Así hizo el torero estrella de la época, que tuvo tres hijos ilegítimos (uno de los Manuel Díaz) antes de casarse con Martina Fraysse, su mujer entre 1975 y 2016. Esta tuvo tres hijos antes de conseguir que el diestro oficializara la relación.
La resistencia de Manuel Benítez El Cordobés a responsabilizarse de sus relaciones sentimentales y su prole era numantina e incomprensible, incluso en la época. El carácter tremendista del torero le llevaba a no doblegarse ante nada ni ante nadie, mucho menos una mujer. Su primogénito, sin embargo, logró hacerlo y ante la justicia. El golpe al orgullo torero de su padre fue brutal.
Manuel Díaz posa con su hija mayor, Alba, y con su primera mujer, Vicky Martín Berrocal. Se casaron en 1997 y se divorciaron en 2001. /
En 1999, Manuel Díaz hijo dio un paso adelante definitivo para que se reconociera la figura de su madre, María Dolores Díaz, y a él mismo como hijo del V Faraón. Ante la imposibilidad de lograr nada por la vía del diálogo, contrató una agencia de detectives y estos lograron escamotear una servilleta de donde se obtuvo ADN del diestro. La prueba de paternidad consiguiente concluyó un indicio positivo del 99,9%.
Al presentar estos resultados en sede judicial, el juez obligó a Manuel Benítez a realizar una prueba de ADN que fuera concluyente en todos los aspectos, cosa que se llevó a cabo en 2016. La evidencia científica legalizó lo evidente: El Cordobés era el padre de El Cordobés, al menos legalmente y a efectos hereditarios (parece que la fortuna del diestro supera los 20 millones de euros). En lo afectivo era otra cosa.
La familia actual de Manuel Díaz, con su segunda mujer, Victoria Troconis, y sus hijos Alba, Manuel y Triana. /
En aquel momento, el hijo largamente negado explicó que simplemente trataba de defender su identidad y la de sus hijos, «porque todo el mundo tiene derecho a saber de dónde viene». Además, dejó para la historia el mejor calificativo que se le ha dado a la trayectoria paternal de Manuel Benítez: «Aunque fue un padre de humo, he logrado que mis nietos tengan un abuelo de verdad», explicó Manuel Díaz.
De 2016 a 2022 no templó ni un grado el hielo que Manuel Benítez El Cordobés interpuso entre él y su primogénito. Hasta que llegó esa operación de corazón y todo cambió. O eso parecía. En estos meses, el esperado encuentro entre padre e hijo se ha hecho esperar, pese a las muestras de cariño constantes de Manuel Jr. ¿Será 2023 el año en el que por fin se haga el encuentro realidad?