Los príncipes de Gales coinciden en muchos actos oficiales con la reina Camilla, pero las reticencias del príncipe Guillermo al respecto de esta son conocidas. /
En septiembre de 2022, un vídeo sobre la familia real británica capturado por los usuarios de TikTok se convirtió en viral en Reino Unido. En él se podía ver al príncipe Guillermo caminando detrás de la reina Camilla , mientras entraban en la estancia del palacio de St. James donde el consejo privado del rey Carlos debía formalizar su proclamación. Al subir a la plataforma donde debían observar la firma, Camilla tropezó ligeramente. Guillermo reaccionó inmediatamente alargando su brazo para prevenir cualquier caída. «Es un caballero», aplaudió la audiencia viral.
Evidentemente, esa anécdota sería sustancial si no hubiera trascendido la peculiar relación entre Guillermo de Gales y Camilla Parker-Bowles, a los que difícilmente puede considerarse hijastro y madrastra. Los mismos 'followers' de la red social señalaron la importancia de esta escena para adivinar cómo se llevan en realidad . «Su madre Diana le educó bien», escribió alguien. «Sabe lo que es la dignidad, el respeto y la clase», suscribieron. «Nadie podrá sustituir a su madre en su corazón, pero este gesto refleja fielmente su carácter», se señaló.
Lo cierto es que la prevención del príncipe Guillermo contra Camilla Parker-Bowles fue tan firme como el rechazo de su hermano, el príncipe Harry. El diferente carácter de uno y otro delimitó la reacción que los hijos de Diana de Gales sostuvieron frente a la nueva pareja de su padre: mientras el mayor ocultó sus sentimientos bajo la inescrutable máscara de la educación y la corrección política, el pequeño desató sus emociones de la peor manera posible: en público y por escrito, en su biografía 'En la sombra'.
Las reticencias de Guillermo y Harry a dar la bienvenida a Camilla en sus vidas fue, en su momento, comprensible: su madre la señaló como la culpable de su desastre matrimonial. De hecho, la relación extramatrimonial entre Carlos y Camilla llegó a las portadas de los periódicos en 1993, cuando salieron a la luz unos audios ilegales en los que el futuro rey le decía vulgaridades a su amante. Sus hijos tenían entonces 11 y 9 años, suficientes como para darse por enterados de todos los detalles de su 'affaire'.
Gracias, precisamente, a 'En la sombra' sabemos hoy que el príncipe Guillermo fue el más reticente a aceptar a Camilla cuando, en 1999, Carlos hizo pública la reanudación de su relación. El príncipe Harry desvela que a su hermano «le atormentaba» la existencia de amantes en la vida marital de sus padres. «Entonces no éramos totalmente conscientes de lo que pasaba en su matrimonio, pero la intuición funcionaba. Sabíamos que había otra mujer porque sufríamos los daños colaterales de su presencia en nuestra vida privada», escribe el duque de Sussex.
Carlos de Inglaterra y sus hijos, Guillermo y Harry, en Balmoral. /
Harry desveló en su polémica biografía que su hermano mayor se sintió «tremendamente culpable» cuando la relación de Camilla y Carlos se hizo pública. «Guillermo tenía sospechas acerca de la identidad de la otra mujer, un asunto que le atormentaba y le confundía. Cuando esas sospechas se confirmaron, se sintió tremendamente culpable por no haber hecho nada, por no haber dicho nada, mucho antes», confesó.
En una de sus polémicas entrevistas en televisión, Harry calificó la boda entre su padre y Camilla como «innecesaria» y, de hecho, desveló que tanto él como su hermano habían intentado disuadir a su progenitor de que la llevara a cabo. «Pensábamos que iba a causar más daño que otra cosa». Sin embargo, finalmente acordaron que la felicidad de su progenitor era lo importante y ambos asistieron a su segunda boda, celebrada en abril de 2005.
La aparente normalidad con la que se rodeó la figura de Camilla no se corresponde, de puertas para adentro, con el equivalente en intimidad. Aunque la cortesía obliga, el príncipe Harry desveló que Guillermo dejó bien claro a la reina consorte que la trataría como la pareja de su padre, pero no sería la abuela de sus tres hijos, incluido el príncipe heredero Jorge. En los actos públicos podemos ver cordialidad entre los príncipes de Gales y la reina consorte, pero poco más.
Con la enfermedad de Carlos III , la relevancia de la figura de la reina Camilla se engrandece. Algo que ya hizo sufrir al príncipe Guillermo cuando, en febrero de 2022, la reina Isabel II anunció que Camilla sí sería reina consorte, algo que hasta entonces no se había confirmado. De hecho, no llevó el título de princesa de Gales por respeto a la figura de Diana de Gales. Pocos habrían entendido que se le hubiera adjudicado un honor tan significativo.
Carlos y Camilla, el día de su boda. /
Ahora vemos la importancia de este nombramiento, pues en ausencia del rey Carlos, es Camilla la que soporta el mayor peso añadido en las tareas de representación, ayudada por la princesa heredera Ana. Este equipo de sustitución femenino ha de agradar al rey convaleciente, muy celoso de sus atribuciones y, como han desvelado sus próximos, «un adicto al trabajo». Es probable que el monarca tema que su baja por enfermedad aliente los deseos de abdicación e incluso sirva a su hijo Guillermo para afirmarse como alternativa preferible.
Hasta hoy mismo, se anunciaba que los compromisos que iban a requerir la presencia del príncipe Guillermo serían limitados, pues había despejado su propia agenda para acompañar la convalecencia de Kate Middleton tras su misteriosa operación abdominal. Parece que no será tan así, pues el príncipe de Gales ocupará el lugar del rey Carlos en varios compromisos y la BBC ya le anuncia como «el miembro líder de la familia real». No Camilla, sino Guillermo. «Ya puede mostrar cómo será como rey», anuncia la cadena de noticias pública.