El duque de Cádiz (a la izquierda), con su hermano, Gonzalo de Borbón. /
La vida de Gonzalo de Borbón, primo del rey Juan Carlos , y hermano del recordado duque de Cádiz, fue azarosa y llena de inesperadas sorpresas. Como la de descubrir en 1983 que era padre de una hija extramatrimonial, Estefanía Michelle, fruto de una relación sentimental con la modelo y torero estadounidense Sandra Lee Landry. Tampoco se esperaba que nombrara heredera a su exmujer, Mercedes Licer, apartada del mundanal ruido .
Antes de adentrarnos en la figura de Estefanía de Borbón, nieta de Jaime de Borbón y Emanuela Dampierre, un matrimonio muy infeliz , por cierto, conviene que nos centremos en el singular personaje que ha sido su madre. Como decíamos, Sandra Lee fue modelo y torera como recogía en un reportaje de 1968 el periódico The Palm Beach Post en el que hablaba de la fascinante vida de Dixie Lee, su nombre artístico para saltar al ruedo.
Según la crónica de la corrida, la que fuera pareja de Gonzalo de Borbón había vivido la mayor parte de sus 21 años en Jacksonville, en Florida, y era hija de un piloto de las fuerzas armadas retirado que trabajaba como piloto de una aerolínea comercial. En esas fechas llevaba ya tres años preparándose como torera y recibía sus primeros reconocimientos.
Fue precisamente en 1955 cuando fue al cine a ver la película 'Santos el magnífico', protagonizada por Anthony Quinn, y descubrió su vocación. En aquel entonces hacía sus pinitos como modelo en la agencia de modelos C. O. Chapman, pero decidió que su camino pasaba por ponerse delante de los astados.
Establecida temporalmente en México, donde siempre ha habido una enorme tradición taurina, Dixie Lee salía en aquel entonces con un matador de toros, pero en su horizonte aparecería más tarde la figura de Gonzalo de Borbón. eso sí, tendría que esperar una década. Y fruto de esa historia efímera nació su hija Estefanía, a quien Gonzalo de Borbón reconocería públicamente como hija en 1983.
Dixie Lee se convirtió en una leyenda del toreo. Entre 1957 y 1963 mató nada menos que a 500 toros. En esas fechas se casó con Gareth Davis y se establecieron en Madrid. La torera mostraba en la publicación Guidepost su frustración por no poder desarrollar su carrera en la España franquista como en México, donde recibió el sobrenombre de «la emperatriz yanqui del toreo».
Gonzalo de Borbón, en un momento feliz de su matrimonio con Mercedes Licer. /
En la mencionada entrevista mostraba su admiración por Antonio Ordóñez, padre de la recordada Carmen Ordóñez ; Luis Miguel Dominguín, padre de Miguel Bosé , y un emergente Palomo Linares. Además, ya adelantaba que en cuanto fuera madre dejaría esta profesión tan exigente porque consideraba que no eran compatibles la maternidad y los ruedos.
Su hija llegó, pero no con su marido, sino con Gonzalo de Borbón. Él tardaría nada menos que 15 años en reconocer legalmente a esta hija con la que, según parece, apenas tuvo contacto. Estefanía de Borbón siguió viviendo en Florida y en el momento de la muerte de su padre trabajaba en una empresa de Relaciones Internacionales.
Aquel 27 de mayo de 2000 nadie se puso en contacto con ella para hacerle partícipe de la despedida de su progenitor, con quien no había mantenido contacto alguno durante años. Eso sí, a la hora de llegar el testamento, no se le pudo alienar de la parte legítima que estipula la legislación española. Los otros dos tercios, el de libre disposición y el de mejora fueron para Mercedes Licer. Se trataba del mismo testamento que había hecho al mes de casarse con ella y que no había cambiado pese a su divorcio.
No se conocen demasiados datos de Estefanía de Borbón, más allá de que le dio cinco nietos a Gonzalo de Borbón, uno de los cuales nació después de que el hermano del infortunado duque de Cádiz falleciera.