Froilán de Marichalar cumple 26 años. /
Froilán de Marichalar nunca fue un buen estudiante. Dio múltiples quebraderos de cabeza a sus padres, la infanta Elena y Jaime de Marichalar , por sus malos rendimientos escolares y hubo un tiempo en el que parecía que no hacía más que meterse en líos. Al mismo tiempo, la prensa seguía todas sus andanzas. Su adolescencia estuvo jalonada de conflictos. Sin embargo, parece que ha encontrado su camino, gracias a la intervención de su abuelo, el rey emérito. Podríamos hablar de un nuevo Froilán, ahora que cumple 26 años este 17 de julio.
Felipe Juan Froilán de Todos los Santos está instalado en Abu Dabi con el rey Juan Carlos, desde febrero de 2023, y todo indica que ha encontrado el rumbo de su vida . Consiguió trabajo como becario en ADNOC, la principal petrolera de Emiratos Árabes dirigida por el ministro en Tecnología Avanzada de Emiratos Árabes Sultan Ahmed Al-Jaber, y un amigo cercano del rey Juan Carlos, organizadora de la COP28, la Cumbre del Clima de 2023, que se celebró a finales del año pasado año.
Su contrato se termina en junio, y parece que sus planes pasan por conseguir un nuevo trabajo en Abu Dabi –algo que parece que está hecho– y completar su formación con algún grado relacionado con la Empresa, en otoño. Su trabajo ha estado relacionado hasta ahora con relaciones exteriores y logística. En estos meses ha hecho cortos viajes a España, para asistir a la boda del alcalde de Madrid o la de su primo, Amalio de Marichalar. Pero parece que no tiene intención, por el momento, de volver a instalarse en nuestro país.
Eso sí, estos día anda por la capital de España para celebrar su cumpleaños en familia. Según informa el portal Vanitatis, el sobrino más conflictivo del rey Felipe se encuentra en Madrid para soplar las 26 velas de la tarta con algunos de sus miembos más directos, así que no es descartable que veamos en los próximos días alguna de esas salidas nocturnas a las que nos tiene acostumbrados.
Don Juan Carlos es una de las personas de referencia para el joven, una gran influencia en todos los sentidos. Felipe se siente feliz a su lado. Al principio se alojó con su abuelo, pero hoy vive en un pequeño apartamento que decoró con su madre. Abuelo y nieto, sin embargo, siguen haciendo muchos planes juntos. Han asistido, por ejemplo, al comienzo de la temporada de la Fórmula I en Baréin. También acudieron juntos a la misa de Pascua de Resurrección en la Abrahamic Family House, un centro interreligioso, para celebrar la Semana Santa. Comen juntos dos veces a la semana.
Felipe de Marichalar con su abuelo, el rey emérito Juan Carlos, en Bahrain /
Parece que el nieto mayor de Juan Carlos se ha adaptado completamente a la vida en Emiratos y ha adoptado una vida más saludable, con una mejor alimentación y ejercicio regular. Juega al pádel y practica el kitesurf. Sus padres están muy contentos con su evolución y, por fin respiran tranquilos, especialmente porque el joven está lejos del constante escrutinio de la prensa española, que le amargó tanto la vida, siendo todavía adolescente. Ahora vive su vida de forma privada y sin cuestionamientos.
Al terminar sus estudios universitarios, Felipe trató de seguir con su vida en Madrid, sin ocupar portadas, pero no le fue posible. Líos en discotecas , supuestos romances y se interponían en su camino. La persecución de los «paparazzi» preocupaba también en Zarzuela. Sin embargo, Felipe ya no era el adolescente alocado, sino un joven que había obtenido buenas calificaciones al terminar el segundo curso de Business (Administración y Dirección de Empresas) en The College for International Studies (CIS), una universidad americana privada y muy selecta de Madrid, asociada al Endicott College, en la que también estudió su hermana.
El rey Juan Carlos pagó los estudios de ambos, así como los de los hijos de la infanta Cristina. El alejamiento de Felipe de Marichalar también incidió en su noviazgo con la joven Mar Torres , con la que no se le ha visto en todos estos meses. Hicieron un curso juntos en Miami, como complemento a sus estudios en el CIS, donde también se formaba Mar.
Felipe de Marichalar estudió hasta los 12 años en el selecto Colegio San Patricio, en Madrid. Ya entonces sus notas no eran nada brillantes y sus padres decidieron enviarlo un año a un internado de Sussex, en Gran Bretaña. Cuando regresó, retomó su formación en el Colegio Santa María del Pilar de Madrid. Allí estuvo tres años y repitió varias veces el segundo curso de la ESO. Sus padres decidieron entonces internarle en el Colegio Episcopal Sagrada Familia de Sigüenz, donde conoció a Mar Torres. Era a principios de 2014. Tras aprobar finalmente se fue a Estados Unidos, para terminar el Bachillerato en el colegio Blue Ridge School, en Virginia y en la Academia Militar Culver. Al regresar a España fue cuando inició su formación en el CIS.