Su gran defensora

Cómo ha cambiado la relación de la infanta Cristina y su ex suegra, Claire Liebaert, tras el divorcio de Iñaki Urdangarin

Las cámaras han captado en actitud muy cariñosa a Critina de Borbón y a la madre de Iñaki Urdangarin mientras veían un partido de balonmano de Pablo Urdangarin.

La infanta Cristina con su ex suegra, Claire Liebaert. / gtres

Jorge C. Parcero
Jorge C. Parcero

A finales del pasado mes de enero se hacía público finalmente que la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin habían firmado los documentos que ponían fin a 26 años de matrimonio. Los antiguos duques de Palma, que se casaron en Barcelona el 4 de octubre de 1997, firmaron el divorcio en la ciudad Condal ante notario. En este se acordó que el ex jugador de balonmano no recibiría indemnización ni pensión y se llegó a un acuerdo económico para cubrir los gastos comunes de sus hijos. Desde entonces, ella ha seguido refugiada en Ginebra mientras él ha rehecho su vida en Vitoria junto a Ainhoa Armentia . Pero hay una persona que sigue siendo un nexo en común entre los dos: la madre de Iñaki, Claire Liebaert .

La belga y la que fuera su nuera siempre han estado muy unidas, una relación que no se ha visto afectada por la separación de Cristina e Iñaki, a la vista de las imágenes que acaban de trascender de ambas. El mismo día que doña Sofía recibía el alta hospitalaria de la Clínica Ruber tras ser ingresada por una infección, la infanta se dejaba ver junto a Claire Liebert en Barcelona.

La excusa fue acudir juntas a ver jugar a su hijo Pablo Urdangarin en el partido de balonmano que enfrentaba a su equipo, el Fraikin BM Granollers, con el FC Barcelona, a la sazón el que fuera equipo de su padre durante muchos años. A falta de ver en la grada en esta ocasión a la novia de Pablo, Johanna Zott , Cristina y Claire se mostraron muy cariñosas y se las pudo ver cogidas de la mano y abandonando el pabellón en el mismo vehículo.

El joven jugador de balonmano, que sigue con éxito de momento los pasos de su padre en este deporte, se quedaba en la cancha haciéndose fotos con sus fans. Preguntado por 'Informalia' por la buena relación entre su madre y su abuela, se limitaba a responder: «La familia es lo primero».

Una relación a prueba de balas (y de divorcios)

Siempre discreta, la madre de Iñaki Urdangarin no ha concedido entrevistas ni en el peor momento de su hijo cuando entró en prisión, ni cuando trascendió la noticia de su ruptura con la infanta o la de su divorcio definitivo. La misma actitud de perfil bajo la ha adoptado la infanta en los últimos tiempos.

La infanta Cristina con su ex suegra, Claire Liebaert de camino al partido en el que jugaba Pablo Urdangarin. / GTRES

Pero todas estas vicisitudes no han impedido que ambas mujeres sigan manteniendo una relación estrecha. Aunque estas fotos de ambas en Barcelona son las primeras que tenemos de ellas juntas desde la separación de la hija de los eméritos, también estuvieron juntas en la graduación de su hija Irene.

Claire Liebaert siempre ha sido un gran apoyo para la infanta, en los buenos y en los malos momentos. Así lo confirmaba en unas muy poco habituales declaraciones frente a los micrófonos del programa 'Vamos a ver' de Telecinco. En ellas sorprendía primero diciendo sobre su hijo que «lo único que quiero es que tenga trabajo», para expresar a continuación sus mejores deseos para doña Cristina mientras recordaba que «siempre será la madre de mis nietos». Al mismo tiempo reconocía no saber nada ni de las condiciones del acuerdo de divorcio ni sobre la polémica casa de Bidart compartida por el antiguo matrimonio.

La nueva vida de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin separados por mil kilómetros

La infanta Cristina sigue refugiada en su profesión y su retiro de Suiza, donde ahora tiene doble compañía. Por un lado se ha mudado a vivir con ella a Suiza su hijo Miguel , recién licenciado en Biología Marina, para apoyar a su madre en unos momentos complicados post-divorcio. Del mismo modo, el rey emérito visita frecuentemente la ciudad, donde tendría un cuartel general improvisado en un lujoso hotel ginebrino.

A mil kilómetros de distancia y sin buscar tampoco la primera línea mediática, Iñaki Urdangarin sigue dando pasos para estabilizar su vida profesional y sentimental. Por ahora sabemos que se ha mudado con su pareja, la abogada Ainhoa Armentia, a un piso situado en la misma urbanización en la que vive Claire Liebaert, que ya conoce a su nueva nuera, aunque esta presentación oficial haya tardado más de lo esperado en producirse.

En el camino a la completa rehabilitación del que fuera duque de Palma se acaba de producir otro hecho relevante: el pasado 9 de abril finalizaba oficialmente su condena de cinco años y diez meses por su papel en el caso Nóos. Pero su libertad no implica que se borren sus antecedentes penales, algo que sí ocurrirá si no vuelve a delinquir en el próximo lustro.