El príncipe Harry encadena disgusto tras disgusto. /
Parafraseando a su fallecida abuela, la reina Isabel II, el príncipe Harry esta viviendo su propia 'semana horribilis'. De hecho, según el diario británico The Independet, se encuentra «desconsolado y solo». Tras ser ninguneado por su familia durante el ingreso en el hospital de Carlos III y sufrir una nueva oleada de críticas a costa del programa en Netflix de su esposa, las durísimas palabras de la presidenta de su querida ONG han sido la guinda más amarga del pastel.
La fundación benéfica Sentebale ha sido uno de sus grandes proyectos desde que se enamoró del pequeño país africano de Lesoto mientras trabajaba como voluntario en un orfanato. Pronto fundó allí la ONG junto al príncipe Seeiso. Esto dio a Harry una misión, que él veía como una prolongación de la labor de su difunta madre, Diana de Gales . A menudo decía que estaba «comprometido de por vida» con esta tarea, pero hace unos días dio marcha atrás «hasta nuevo aviso».
Todo esto ha ocurrido a causa de un conflicto provocado por las acusaciones de abuso de poder, acoso y misoginia dentro de esta organización que se dedica a facilitar apoyo a jóvenes afectados por el SIDA en Lesoto y otras regiones del sur de África. La directora de Sentebale ha acusado a Harry de «acoso e intimidación a gran escala» tras calificar la marca Sussex de «tóxica».
Sophie Chandauka, presidenta de Sentebale desde 2023, ha afirmado en una reciente serie de entrevistas bomba con varios medios británicos que el príncipe Harry «desató la máquina Sussex sobre mí», antes de enviarle un mensaje rotundo: «El equipo está decidido a que la organización siga adelante, con o sin ti».
El príncipe Harry abandonó Sentebale la semana pasada «en solidaridad» con los administradores descontentos de la organización benéfica, que dimitieron cuando las relaciones con la abogada zimbabuense Chandauka «se rompieron sin remedio» después de que ella rechazara su petición de abandonar su puesto.
Los duques de Sussex durante una entrevista. /
«El duque autorizó la divulgación al mundo exterior de una noticia perjudicial sin informarme a mí, ni a mis directores nacionales, ni a mi director ejecutivo. ¿Se imaginan lo que ese ataque ha supuesto para mí y para las 540 personas de las organizaciones Sentebale y sus familias?», fue la respuesta de la letrada a Sky News. También afirmó que la polémica en torno al príncipe Harry desde su traslado a Estados Unidos había afectado a la capacidad de la organización para diversificar su base de donantes y realizar patrocinios de alto nivel.
Esta era una de las dos causas de su antigua vida que le quedaban al hermano del heredero del trono, además de sus Juegos Invictus . Ahora, el altercado de Sentebale ha vuelto a poner el foco en lo difíciles que pueden ser Harry y Meghan como jefes, algo de lo que ya han sido acusados en numerosas ocasiones .
Después de que el royal recibiera un inesperado empujón de Donald Trump en el asunto de su polémico visado cuando este dijo «dejaré a Harry en paz, ya tiene suficientes problemas con su horrible esposa», los problemas siguen creciendo para él. Uno de ellos es el flagrante ninguneo de su familia al trascender que se tuvo que enterarse del ingreso en el hospital de su padre por la prensa.
El príncipe regresó precipitadamente al Reino Unido durante poco más de 24 horas el año pasado, cuando se anunció que al monarca se le había diagnosticado cáncer. En esta ocasión se enteró de la última noticia sobre la salud de Carlos III cuando se anunció públicamente a última hora de la tarde del jueves por el Palacio de Buckingham.
Esta humillación personal se suma a las devastadoras críticas que ha recibido su esposa por su reciente proyecto de cocina en Netflix: Con amor, Meghan . Pese a que la plataforma ha renovado la serie por una segunda temporada que se emitirá en otoño, tanto los medios como las redes sociales se han ensañado sin piedad con ella.
«Con amor, Meghan es tan inútil que podría ser el último programa de televisión de los Sussex», asegura por ejemplo la sección de televisión de The Guardian. Mientras que The Telegraph publicaba sobre ella que «en la nueva serie de Netflix nuestra heroína eleva lo cotidiano. Nunca volverás a mirar un nabo de la misma manera».