HUÉRFANO CON 9 MESES La tragedia que esconde el rey Carlos Gustavo de Suecia: traumas infantiles, infidelidades y la sombra del nazismo

Carlos Gustavo de Suecia perdió a su padre con solo nueve meses y fue educado por su abuelo, el rey Gustavo VI Adolfo. En 1973 se convirtió en el rey más joven de Europa, una carga que, al principio, le hizo difícil sus primeros años en el trono. Hoy es el monarca sueco más longevo.

Foto de archivo de Carlos XVI Gustavo de Suecia, el que fue rey más joven del mundo y un playboy con una infancia marcada por la tragedia. / getty

Elena Castelló
Elena Castelló

Carlos XVI Gustavo de Suecia (nacido Carl Gustaf Folke Hubertus Bernadotte) se convirtió en heredero del trono de su país con apenas cuatro años y en rey con 27, en 1973, cuando falleció su abuelo paterno, el rey Gustavo VI Adolfo, el 15 de septiembre. Es el rey sueco más longevo. Ostentó el título de duque de Jämtland desde su nacimiento, hasta su ascenso al trono.

Nació el 30 de abril de 1946 en el Palacio de Haga. Era el único varón y el hijo más pequeño –tenía cuatro hermanas mayores– de los entonces herederos al trono, el príncipe Gustavo Adolfo, duque de Västerbotten, y la princesa Sibila de Sajonia-Coburgo-Gotha. Reinaron primero Gustavo V de Suecia y, su bisabuelo, más tarde, Gustavo VI Adolfo, su abuelo. Eran años de estabilidad tras los tiempos convulsos de la Guerra Mundial y la posguerra.

Sin embargo, el destino puso a prueba a la familia real sueca y, con ella, la vida del príncipe Carlos Gustavo, un bebé de apenas nueve meses. El príncipe Gustavo Adolfo Oscar Federico de Suecia, duque de Västerbotten, segundo en la línea de sucesión al trono, perdió la vida en un trágico accidente de avión, cuando regresaba de un viaje a Dinamarca.

Carlos XVI Gustavo de Suecia: una vida marcada por el trágico accidente mortal de su padre

Su padre era Gustavo VI Adolfo de Suecia y su madre, Victoria de Baden y dio lugar a algunos escándalos por su relación con el nazismo, siempre desmentida por la corona sueca. Junto a él murieron los otros 21 pasajeros, en el aeropuerto de Kastrup, el 26 de enero de 1947. Regresaba tras haber participado en una partida de caza con la princesa Juliana y su esposo Bernardo, en Holanda. Tenía apenas 40 años de edad.

Según se reveló años después, el accidente fue debido a una negligencia humana, porque no se revisó bien toda la mecánica antes de despegar. En el castillo de Haga, donde residía el príncipe con su familia, su esposa y sus cinco hijos esperaron toda la noche la llegada del padre y fue al amanecer cuando les dieron la noticia. Gustavo Adolfo fue identificado por el embajador de Suecia en Copenhague y fue enterrado el 4 de febrero en el cementerio real del parque de Haga.

Carlos Gustavo de Suecia con su madre. / instagram oficial @kungahuset

Antes de volar había comprado regalos para su esposa y sus hijos. La ceremonia fue silenciosa. A partir de ese momento, nunca nadie más pronunciaría el nombre del príncipe difunto delante de sus hijos, especialmente de Carlos Gustavo. El príncipe fallecido había pasado por un trauma similar, cuando fallecío su madre, Margarita de Connaugth, embarazada de ocho meses, a los 38 años.

Gustavo Adolfo dominaba con maestría la equitación, deporte con el que ganó varias competiciones, tanto de salto, como de carrera de obstáculos y de «dressage». Formó parte del equipo sueco de los Juegos Olímpicos de 1936, aunque su caballo fue descalificado. Fue también una gran practicante de esgrima, del esquí y del tiro. Melómano, disfrutaba de la vida al aire libre y era aficionado a la horticultura y la jardinería, una afición que había heredado de su madre.

La tragedia tuvo como consecuencia que la princesa Sibila de Sajonia-Coburgo-Gotha, madre de Carlos Gustavo, se encerrara en el silencio. Carlos Gustavo creció sin padre, pero también sin sus recuerdos, porque no lo pudo conocer. Nunca habló de ello, pero sí reconoció, en una entrevista en 2019, que su ausencia repentina sirvió para estar muy unido a sus hermanas y a su familia y que una de sus preocupaciones haya sido siempre ver crecer felices a sus nietos, en un entorno lo más normal posible.

Carlos Gustavo, el rey más joven del mundo y una boda con una plebeya

La tragedia familiar modificó la línea de sucesión: tras la muerte de su bisabuelo, el rey Gustavo V, en 1950, y la entronización de su abuelo Gustavo Adolfo VI, el actual rey sueco se convirtió a su vez en heredero. Tenía apenas cuatro años.

Retrato oficial de Carlos XVI Gustavo de Suecia. / INSTAGRAM oficial @kungahuset

Gustavo Adolfo VI, un hombre disciplinado y adusto, reinó durante dos décadas, y Carlos Gustavo, que tenía tan solo 27 años cuando le sucedió, en 1973, creció a su sombra. Entonces el actual monarca sueco era el más joven del mundo, y no se sentía preparado. Durante sus primeros años, recibió numerosas críticas en los medios: le veían como un rey sin formación, al que le gustaba más vivir la vida que el trono.

Sin embargo, la formación que había recibido junto a su abuelo había sido mucho más intensa de lo que podía parecer. Carlos Gustavo estudió durante dos años y medio en los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, y se formó también en Economía, Historia, Ciencias Políticas, Derecho y Sociología en las universidades de Uppsala y Estocolmo.

Era disléxico, como sus hijos Victoria y Carlos Felipe, y tuvo que esforzarse siempre el doble en sus discursos. Estuvo un tiempo en la ONU y trabajó en un banco de Londres. Pero se convirtió en un popular playboy al que le encantaban las fiestas, los coches deportivos, aunque era de carácter tímido, pero con gran sentido del humor. Pero se sentía inseguro.

Las cosas cambiaron para el joven rey cuando conoció a la alemana de origen brasileño, Silvia Sommerlath, en 1972, en los Juegos Olímpicos de Múnich, donde ella trabajaba como azafata e intérprete. Se casaron en 1976. En el momento de su boda, Carlos Gustavo llevaba tres años en el trono y era poco frecuente que un rey de su edad estuviese soltero.

Carlos Gustavo y Silvia de Suecia el día de su boda.

Sin embargo, Gustavo y Silvia tuvieron que esperar a que el rey ascendiera al trono tras la muerte de su abuelo, para contraer matrimonio. Gustavo VI Adolfo no hubiera admitido que una plebeya fuera la siguiente reina de Suecia.

Carlos Gustavo, Silvia de Suecia y la sombra de la infidelidad

La monarquía sueca se ha modernizado en estos años y ha tratado de no ser gravosa para el Estado. Desde 2019, solo reciben dinero público el rey y la reina consorte, y la princesa heredera y su marido, Daniel. Sus otros hijos y nietos conservan sus títulos, pero no viven de la corona.

Carlos Gustavo, sin embargo, ha tenido que enfrentarse, durante todos estos años, a diversos escándalos, especialmente relacionados con su vida privada y sus supuestas infidelidades a la reina Silvia. Pero tanto él como su esposa ha seguido adelante con dignidad, a pesar de los rumores.

Cuando acceda al trono, la princesa Victoria será la primera reina del país en más de 300 años de historia, gracias a la reforma de la Ley Sálica, que Carlos Gustavo críticó hace unas semanas, antes de pedir perdón.