Los duques de Huéscar acaban de presentar a su segunda hija, Sofía. /
Fernando Fitz-James Stuart y Sofía Palazuelo regalan un poco de amor entre tantas rupturas e infidelidades descorazonadoras: acaban de ser padres por segunda vez . El decimoséptimo duque de Huéscar y heredero del ducado de Alba y su mujer han tenido una niña a la que han puesto el mismo nombre que su madre.
La pareja ha traído la alegría porque han vivido una relación cargada de complicidad y discreción. Con paseos por la Feria de Abril y una boda lujosa repleta de invitados royals, como la reina Sofía o Simeón de Bulgaria.
La última guinda de esa crónica amorosa ha sido otro nacimiento. Sofía ha dado a luz este 10 de enero en el Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid. Este lugar especial, es el mismo centro donde trajo al mundo su primera hija, también llamada Rosario. La hermana mayor, que ya tiene 2 años, será la que herede el título en el futuro.
A sus 32 años, el madrileño puede alardear de haber encontrado la felicidad. Primero, porque va a heredar 50 títulos de su padre. Después, por mantener su relación con Sofía, a quien conoció en un máster en Dirección de Marketing en el College International Studies (después de haber estudiado Derecho en la Universidad de Londres y un máster en la Universidad de Massachusetts).
Sofía nació en Palma de Mallorca hace 31 años y se fue a la capital para estudiar. Es hija del empresario Fernando Palazuelo y la experta en arte Sofía Barroso, quienes le dieron una excelente formación. Esta relación entre sus progenitores le ha supuesto un gran conflicto, pues en 2019 se enfrascaron en problemas legales. Su madre denunció a su padre por quitarle 50 millones de euros del patrimonio familiar.
Antes de apoyarse mutuamente en las polémicas y vicisitudes, la pareja apostó por ir a su ritmo, sin presiones. Decidieron hacerlo público en 2016 cuando acudieron juntos a pasear por la Feria de Abril de Sevilla. (No obstante, los reporteros del Hola ya los habían descubierto un año antes).
Los duques de Huéscar con su segunda hija, Sofía, el 13 de enero de 2023. /
A partir de ese momento, decidieron que esa iba a ser una costumbre. Asistían a la fiesta anualmante con sus mejores galas para compartir con los demás lo evidente: estaban enamorados.
Además, la capital de Andalucía era un lugar muy importante para Fernando, por el cariño que le tenía su abuela Cayetana de Alba y su madre, la sevillana Matilde Solís. Por eso, la tradición ha llegado hasta su hija Rosario, que se vistió de flamenca el año pasado por primera vez.
Fernando y Sofía decidieron casarse en octubre de 2018. Idearon la boda perfecta para ellos, y los medios la definieron como una celebración «de cuento». Los familiares asistieron junto a royals a la gran ceremonia con más de 300 invitados en el majestuoso Palacio de Liria.
El día estuvo plagado de símbolos en honor a la familia de Fernando (más allá del espacio elegido). El novio llevaba el uniforme de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Ella escogió un traje sencillo de manga corta y escote de pico.
En las fotografías aparecen personajes tan relevantes como la reina Sofía, que se puso un vestido verde pistacho. También asistieron el rey Simeón de Bulgaria, Paloma Segrelles y la escritora Carmen Posadas. Quien se ausentó fue el padre de Sofía. Su hermano la llevó al altar. Fue, en definitiva, la boda del año.
En el segundo aniversario de su compromiso (en 2020) ya eran tres. El mundo se sumía en una profunda tristeza por la pandemia y ellos resurgían con el nacimiento de su primogénita. Vivieron esos días con ilusión, pero este 2023 les da una oportunidad de celebrar la vida de nuevo con su segunda hija. Esta vez, sin mascarillas.