PADRE no hay más que uno Los otros tres supuestos hijos ilegítimos de Juan Carlos I: quiénes son Albert Solà, Ingrid Sartiau y María Alexandra

Los nombres de Albert Solà e Ingrid Sartiau saltaron a los titulares mucho antes que el de Alejandra como supuestos hijos ilegítimos del rey Juan Carlos. Pero su parentesco nunca ha sido probado ni reconocido.

Retrato del rey emérito Juan Carlos I.

Elena Castelló
Elena Castelló

Los periodistas José María Olmo y David Fernández publicarán en mayo « King Corp. El imperio nunca contado de Juan Carlos I» (Libros del K.O.), un trabajo de investigación en el que se desvela que el padre del rey Felipe VI tiene una hija secreta . Tiene más de cincuenta años, vive en España, está casada y tiene un hijo. Según los autores se trata de un hecho conocido por el rey y por toda la familia real.

Esta mujer, que según algunos periodistas se llama Alejandra , como ya desveló hace un tiempo Pilar Eyre, nunca ha reclamado ningún tipo de derecho a su supuesto padre. Parece que es hija de una familia aristocrática y que don Juan Carlos y su madre se conocieron en una cacería.

La niña creció sin saber quién era su padre. Se lo contaron siendo ya adulta, pero decidió que no quería saber nada de su supuesta familia paterna. Por el contrario, don Juan Carlos intentó, según relatan los autores del libro, acercarse a ella, aunque nunca se la presentó a sus hijos. Sin embargo, esta mujer no es la única supuesta hija ilegítima del rey emérito.

Albert Solá, el supuesto hijo bastardo español del rey Juan Carlos

En el mes de octubre pasado falleció repentinamente de muerte natural, Albert Solá. Tenía 66 años, vivía en La Bisbal (Girona) y había acudido, en 2015, a los tribunales para demostrar que era hijo de Juan Carlos I. Sin embargo, el Tribunal Supremo no aceptó a trámite su demanda, porque ocultaba datos y no presentaba ninguna prueba de ADN.

Solá publicó una autobiografía titulada El monarca de La Bisbal (Ediciones B). Su reclamación se convirtió en el motor de su existencia, porque eso habría demostrado que era el legítimo heredero al trono. Escribió centenares de cartas a Juan Carlos I reclamándole un encuentro, algo que nunca se produjo. Solá trabajaba de camarero cuando murió. En La Bisbal todos conocían su historia. Llegó a recurrir la decisión del Tribunal Supremo y solicitar amparo al Tribunal Constitucional, que tampoco aceptó su reclamación.

Retrato de Albert Palau, supuesto hijo ilegítimo del rey Juan Carlos.

Albert Solá llegó a salir en un reportaje del The New York Times, en 2021. Contaba que había sido adoptado por una pareja de campesinos, Salvador Solà y Antonia Jiménez, pero que se enteró, por comentarios y personas que se le acercaban, de que era hijo del Rey Juan Carlos. Por lo visto, había nacido en Barcelona en 1956, fruto de la relación que mantuvo Juan Carlos I con la que sería su madre biológica, Anna María Bach Ramon, una joven perteneciente a la alta burguesía catalana, que lo dio en adopción. La joven tenía entonces 21 años y el emérito 18.

Ingrid Sartiau, la belga que quisó ser reconocida como hija del rey

El otro hijo ilegítimo más conocido de Juan Carlos es una mujer, la belga Ingrid Sartiau. Hoy tiene 57 años y lleva desde 2013 intentando que se la reconozca como hija del rey emérito. Cuenta que se enteró de la verdad su paternidad porque se lo contó su madre. Aunque los tribunales nunca llegaron a admitir a trámite su demanda, interpuesta en 2015, Ingrid ha repetido en numerosas ocasiones su historia ante las cámaras de televisión.

Los tribunales siempre han objetado que su testimonio está lleno de contradicciones y que las pruebas de ADN que ha presentado no aclaran nada. Se unió con Albert Solá, su supuesto hermanastro, para apoyarse mutuamente en sus reclamaciones.

Según Ingrid, su madre, Lilian Sartiau, conoció al entonces príncipe Juan Carlos mientras trabajaba como gobernanta en la casa de una importante familia belga. Empezaron a escribirse y a mantener encuentros secretos. Fue un flechazo, y Lilian no sabía quién era su amante. Lo descubrió meses después y se asustó. Temía que le quitaran a su hija.

Sin embargo, tras unos años en los que Lillian dejó su hija al cargo de unos campesinos, madre e hija volverían a vivir juntas, llevando una vida acomodada por encima de sus posibilidades. La hermana de Ingrid, Huguette, asegura que todo se debía al cuidado de Juan Carlos I. Las visitaban personas importantes para interesarse por la niña.

Ingrid Sartiau por las calles de Madrid en una visita en 2015.

Ingrid descubrió la verdad en 2012, cuando el incidente de Juan Carlos en Bostwana . Uno de los informativos de la televisión belga informaba sobre la noticia. Fue entonces cuando Lillian le narró toda la historia a su hija, que siempre ha tratado de poner en evidencia su parecido con los Borbones. Pero su vida ha sido difícil, por culpa de la depresión que le ha causado su situación.

La mujer vive en Bélgica y es madre de una hija llamada Aude. Suele felicitar al emérito por su cumpleaños a través de las redes sociales. Comparte todo tipo de noticias relacionadas con él. El pasado mes de mayo estuvo en España, cuando el emérito visitó Galicia, y fue una de las personas que le esperaron a las puertas de La Zarzuela para vitorearle.

«Me gustaría conocer a la familia real, aunque sé que no sería bien recibida», contó. Sartiau se puso en contacto con un prestigioso genetista belga, Jean-Jacques Cassiman, y le proporcionó análisis suyos y de Solà para determinar el parentesco. Pero los resultados del estudio son controvertidos. Según el doctor, demostraban que no eran hijos de Juan Carlos.

María Alexandra es otra mujer barcelonesa que asegura haber nacido de una relación extramatrimonial que tuvo el emérito en los años sesenta. Trabaja como comercial y también intentó demostrar su parentesco. Reclamaba dinero, porque tiene una invalidez y cobra una pensión de 460 euros.