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De qué viven los hijos de Estefanía y Carolina de Mónaco y a quién le va mejor: equipos de fútbol, herencia y mucha moda

Cada vez menos jóvenes, pero igual de glamurosos que siempre, los hijos de la princesa Estefanía y la princesa Carolina de Mónaco viven su vida ajenos al hecho evidente de que son ricos de cuna y hacen sus pinitos en el mundo laboral. ¿A qué se dedican?

Carolina de Mónaco, junto a sus hijos Alexandra de Hannover, Carlota Casiraghi y Pierre. / getty

Silvia Vivas
Silvia Vivas

Por lo que se podía leer en las páginas del diario Le Monde a cuenta de las confesiones del ex asesor del príncipe Alberto de Mónaco, Claude Palmero , los Grimaldi-Casiraghi y los Grimaldi-Ducruet-Gotlieb podrían vivir espléndidamente sin trabajar nunca. Pero han elegido la senda de realizar alguna actividad económica por su cuenta y no depender completamente de su rica herencia familiar.

¿Quiénes parecen ser los más afortunados en los negocios? Sin duda, los hijos de Carolina de Mónaco . ¿Pero quiénes son los más creativos e inquietos? Aquí ganan por goleada los vástagos de la princesa Estefanía. Veamos a qué se dedica cada uno de ellos para «ganarse» la vida.

Los hijos de Carolina de Mónaco: a la sombra materna y paterna

El «dúo» de oro de los negocios es sin duda el compuesto por Andrea Casiraghi y su hermano Pierre. Por parte de madre tienen un tío regente del principado más caro y rico de Europa. Por parte de padre tienen a una familia italiana de rancio abolengo con intereses inmobiliarios. Entre ambos hermanos pueden presumir de haber retomado y desarrollado con éxito la empresa que inició su padre en Mónaco, Stefano Casiraghi, dedicada a la construcción de viviendas de lujo en La Roca.

Los tres hermanos Casiraghi: Andrea, Carlota y Pierre. / Gtres

Aunque puede que no sea éxito todo lo que reluce. En marzo de este año la revista Bloomberg Businessweek publicó un artículo sobre una investigación en curso que apuntaba a que el príncipe Alberto había favorecido varias veces a la empresa de sus sobrinos en la adjudicación de lucrativos contratos de construcción e inmobiliarios durante los últimos 15 años, ignorando las normas de licitación del estado de Mónaco. Acusaciones que citaban, por ejemplo, el primer proyecto que lograron los dos hermanos en el principado, el del Yacht Club de Mónaco, que tenía un valor de 150 millones de euros y que, por supuesto, desde la oficina del príncipe monegasco niegan categóricamente

Mucho más tranquila y discreta en sus negocios, pero igual de bien situada, se encuentra la hermana del trío Casiraghi, Carlota, que se desenvuelve como pez en el agua entre las dos corrientes que mejor domina: la filosofía y el glamour. Carlota nació rica y bella y gracias a eso, y a que su madre es Carolina de Mónaco, trabaja como portavoz de ambas disciplinas con sus Les Rendez-vous littéraires de la rue Cambon ( Los encuentros literarios de la calle Cambon ) a cuenta de Chanel, donde demuestra que, efectivamente, se puede ser guapa, lista, sofisticada y mucho más, sin complejos. ¿Cuánto cobra por esta labor? Pues lo suficiente como para criar niños en el París más exclusivo.

Carlota Casiraghi y su hermana, Alexandra de Hannover. / Gtres

Aunque si existe una descendiente de Carolina de Mónaco que tiene el futuro resuelto sin fichar jamás en una oficina, esa es Alexandra de Hannover, la única princesa de la familia. La joven a la que aún no se le conoce ocupación formal ya anunció en 2020 que tras acabar sus estudios le gustaría dedicarse al mundo de la moda. Con una hermana mayor dedicada a Chanel en cuerpo y alma, y una cuñada, Alessandra de Osma , con la que visita los desfiles de alta costura parisinos, mal se le debe dar la vida a Alexandra para que no cumpla su sueño en el futuro. De hecho, al último desfile de Dior, Alessandra y Alexandra acudieron juntas, hermosas y bien avenidas.

Los negocios de los hijos de Estefanía de Mónaco

La que también destaca en el mundo de la moda, pero no por ser imagen de una firma sino por ser la cara visible de su propia marca, es Pauline Ducruet . La hija mayor de la princesa Estefanía de Mónaco se desempeña, desde 2018, como directora creativa de su propia firma, Alter Designs. Nada extraño por otra parte si recordamos que su propia madre también fue diseñadora de una exitosa línea de bañadores tras su etapa como modelo, una iniciativa laboral que escogió a partes iguales para desafiar la voluntad de su padre, el príncipe Rainiero, y para que nadie controlara sus finanzas.

A la sombra de su tío, que no de madre, trabaja el único hijo de Estefanía de Mónaco, Louis Ducruet . Además de hacer prácticas en su adolescencia durante los veranos en el departamento de deportes acuáticos de la Société des Bains de Mer de Mónaco (empresa que pertenece a los Grimaldi), en 2015 completó sus estudios en gestión deportiva licenciándose en la Western Carolina University en Estados Unidos.

Estefanía de Mónaco en una foto de 2018 con sus hijos, Louis, Pauline y Camille, y su nuera, Marie Chevallier (de amarillo). / DR

Su decisión de dedicarse al mundo de la asesoría deportiva tocó techo en 2020 cuando fue fichado como asesor de proyectos internacionales por el club de fútbol británico Nottingham Forest. Poco más se ha comentado sobre su labor en el club inglés y si ha tenido éxito o no. Lo que sí se sabe es que un rumor se extendió a principios de este año a cuenta de la situación que atravesaba el club deportivo del principado, el AS Mónaco.

Dimitri Rybolovlev, quién asumió la dirección de la ASM en 2011 y hasta este mismo año, comentó en enero que estaría interesado en vender el club. Louis ya trabajó en el As Mónaco , llegando en 2019 a convertirse en el asistente de Vadim Vasilyev, vicepresidente del club. ¿Retornará Louis ahora que va a ser padre por segunda vez a las filas del Mónaco y, de paso, al principado?

La siguiente en buscarse la vida es la benjamina de la familia, Camille Gottlieb . Tras ser conocida en Mónaco por su labor en la organización benéfica que fundó a raíz de un accidente de tráfico que sufrió un amigo suyo, la pequeña de los Grimaldi ha querido incorporarse al mercado laboral aprovechando su exitosa experiencia en las redes sociales.

En declaraciones recientes al Mónaco Tribune, Camille mostraba su firme decisión de crear una empresa con su nombre destinada al marketing y la gestión de marca personal. Intuyendo como intuimos el apoyo que va a recibir de parte de toda la familia, seguro que tiene éxito. Y si no lo tiene, pues tranquilidad, que forma parte de la familia Grimaldi.